De los SERINES HOLANDESES al AGI (IV)

20 febrero, 2012 Posted by hnosgarciaramos

EL RIZADO DE PARÍS:  “Los Tres Rizos Principales”

En un carnaval plasmado de plumas y colores, podemos distinguir claramente en nuestros Rizados de París, TRES RIZOS PRINCIPALES,

  1. el  MANTO;
  2. el  JABOT;  y
  3. los  FLANCOS.

EL MANTO o Espalda y Ramillete.

Para AUBAC (1959, pág 44), “el manto está formado por las plumas de la espalda, dividido por una mediana longitudinal entre ambas alas, para caer muy elegantemente y lo más simétricamente como sea posible en cada uno de sus lados.

Las plumas del manto hasta los hombros deben ser largas y muy abundantes, dando anchura al parisino. A veces, forman una eflorescencia sobre los riñones llamado bouquet, que es una cualidad”.

Manto y ramillete superior

La sección OMJ/COM define al manto del Rizado de París como “largo, recubriendo las 2/3 partes del largo de las alas, ancho, recayendo simétricamente a cada lado de una línea media; acompañado de un bouquet abundante, implantado sobre la base del manto y entre las alas, orientado hacia la izquierda o a derecha”.

Asimismo, el estándar oficial del CNJ/FOCDE describe al manto como: “Ancho, con abundantes plumas rizadas, simétricas, que partiendo de la línea dorsal caen a ambos lados separados por una línea dorsal, formando un manto voluminoso, cubriendo las 2/3 partes de la longitud de las alas”.

Las plumas, que suelen formar una eflorescencia sobre los riñones y que en Francia llaman “bouquet”; en castellano, el estándar CNJ/FOCDE, denomina “ramillete”; porque se trata, precisamente, de un ramillete de plumas que nacen en la base posterior del manto y se encuentra entre las plumas remeras de las alas y caen a cada lado.

Para que el ramillete sea de calidad  “sus plumas deben parecer muy largas y sedosas y  caer sobre ambos lados” (BASEGGIO, 1996).La parte de plumas del ramillete que caen sobre las remeras de las alas constituyen el ramillete superior y la parte que se encuentran bajo las remeras constituyen el ramillete lateral y que algunos llaman ramillete de los flancos[1]; pero, este último término, como sugiere BASEGGIO (1996, pág. 51) parece menos apropiado; porque, aunque muchos piensan que es la parte posterior de las plumas del flanco, no es así; porque, los flancos propiamente dicho nacen en la parte lateral de la zona ventral mientras las plumas del ramillete se originan en la zona dorsal.

En el estándar oficial del CNJ/FOCDE, el ramillete se define como plumas rizadas, implantado en la parte bajo del manto entre las alas, orientado a derecha e izquierda.;  sin mencionar si el ramillete es superior o lateral; y que junto con el manto se le asigna  una calificación de 15 puntos.

Ramillete lateral derecho girando en sentido contrario

Los criadores sabemos la dificultad que presenta la distribución del ramillete de forma uniforme y simétrica a ambos lados. Cuando esto ocurre, se considera de gran valor; porque, generalmente, parece un revoltillo girando en dirección contraria al manto y hacia arriba, de forma unilateral; peculiaridad ésta, que se da en bastantes parisinos y que resulta una constante difícil de eliminar. La causa o causas que originan este defecto tan pronunciado, de momento, están fuera de nuestro alcance.

Los extremos de las plumas del ramillete superior, según BASEGGIO (1996, pág. 51), “forma un  conjunto de plumas en punta de lanza que se encuentran en el borde externo de las  plumas remeras del ala, este conjunto de plumas es el paracerco[3]y se encuentra entre el ramillete lateral y las primeras plumas de gallo”.

El manto considerado de buena calidad en Francia, véase BASEGGIO (1996, pág 51),  “se inicia por encima de los hombros y cubre alrededor de los 2/3 del ala”; cualidad que figura en el estándar del parisino y que hemos mencionado en algunos párrafos anteriores. Conviene señalar, como bien dice AUBAC (1959, pág 44), “en los concursos, un parisino, cuyo manto es largo y cae sobre hombros y espalda será siempre muy valorado”.

Las plumas largas y abundantes del dorso y que se aproximan a los hombros  formando un manto voluminoso, es lo que dará amplitud y anchura al parisino; cualidad que aparece en los orígenes de la raza.  No debemos olvidar que, entre sus antepasados, se encuentra “el Trompetero del Rey”,  cuya principal belleza residía en el plumaje de los hombros (charreteras)  que recordaba el uniforme de los oficiales de la época (ROVERTI, 1971).

Manto y ramillete en vista pájaro

Por todo ello, podemos concluir que, el MANTO en los parisinos, debe estar formado por “abundantes plumas rizadas, largas y anchas; situadas entre ambas alas, sobre hombros y espalda; que partiendo de una mediana longitudinal de separación, caen de manera elegante, es decir, simétrica y regular a ambos lados de las alas; asimismo, debe poseer una eflorescencia de plumas en la base del manto y que se conoce como ramillete, el cual desciende hacia los riñones; su medida corresponde a 2/3 de la longitud del ala para ajustarse de manera correcta al estándar de la raza”.

El  JABOT o Pecho.

Vocablo francés que figura con entidad propia entre las características del estándar. JABOT en castellano sería una pechera o un babero; accesorio móvil alrededor del cuello y sobre el pecho que utilizaban los hombres y las mujeres en los siglos XVI y XVII.

Consistía, en un voluminoso encaje de algodón o seda que cubría los amplios escotes de los vestidos de las mujeres y la abertura frontal que presentaban las camisas de los hombres, dejándolo parcialmente visible a través de un chaleco usado sobre él.

Actualmente su uso se ha abandonado y sólo lo encontramos en uniformes oficiales. Cabe destacar, como nota interesante, que los baberos blancos de los jueces de la Corte Constitucional Federal Alemana se describen oficialmente como Jabot.

Por ello, debido a su similitud con los canarios de pecho rizado; hizo, que los criadores franceses tomaran este término (JABOT) para utilizarlo en la descripción de las características del pecho del Rizado de París; vocablo, que aparece en el estándar español del rizado de parís como tal.

Jabot con volantes tupidos y muy bien ordenados

Como dice AUBAC (1959, pág 44), el  JABOT del rizado de parís “debe ser doble, es decir, rizos largos y abundantes que deben llenar cada lado del pecho y del abdomen,  para formar un jabot voluminoso y bien simétrico en forma de concha cerrada”; así como, “tupido y poblado hacia delante y separado de los flancos o aletas”[4].

En cambio, el juez francés R. de DUFF, citado por BASEGGIO (1996, pág. 54);  reseña, que el JABOT  “comienza en la base de las aletas y sube hasta el cuello, y está compuesto de plumas de cada lado del tórax, y se pliegan hacia el centro para cruzarse y formar una cavidad en la parte superior en forma de una pequeña cesta.

LOMBARDINI (1974, pág 106), precisa que, el Jabot, está formado por “plumas largas, abundantes, insertadas lateralmente a ambos lados del pecho, y dirigidas al centro para formar una concha. El jabot debe ser lleno, doble, uniforme, voluminoso y sin aberturas”.

Mientras, el estándar CNJ/FOCDE, define el JABOT como: “ancho, con plumas rizadas que naciendo a ambos lados, se entrelazan formando una concha voluminosa y tupida, que se extiende desde el cuello hasta el vientre”; en cambio, OMJ/COM, lo define como “voluminoso, cerrado en forma de concha, simétrico, sin hoyo en bajo”; ignorando totalmente la cesta; así como, si el abdomen está o no incluido en el jabot

Como el plumaje de la región ventral de un parisino lo forman, por una parte las plumas del jabot y por otra las del abdomen. Las del jabot se extenderían sobre la musculatura del pecho (zona pectoral) que cubre alrededor de las ¾ partes de la región ventral, y las del abdomen, (la zona más ventral que se extienden ¼ desde el esternón a la pelvis[5]), que resultan de la conjunción y armonización de las plumas de esta zona más los culotes.

Debido a la escasez de plumas en los culotes o a su carencia; su abdomen (zona más ventral o bajo vientre), presenta poco volumen (aplastamiento o aplanamiento); es decir,  el valor de esta zona (abdomen) dependerá siempre de la relación de calidad (cumplimiento del estándar) que mantienen las plumas de los culotes y las de la zona más ventral (bajo vientre); logrando que el abdomen[6] presente más volumen.

jabot con volantes

 Esto; nos lleva a pensar que, el hoyo o vacío que se menciona en el estándar OMJ/COM y que supuestamente aparece bajo el jabot, es decir, en el abdomen; no es otra cosa, que unos supuestos y malos flancos mediales en el parisino; consecuencia de caracteres no deseados y heredados de los Agis; y no, como resultado del aplanamiento o aplastamiento de las plumas del abdomen, que sucede con mucha frecuencia, como consecuencia de unos pobres y escasos culotes.

Por todo ello, la expresión “sin hoyo en bajo” que cita el estándar OMJ/COM, no la identificamos con el aplanamiento o aplastamiento de las plumas del abdomen como hemos mencionado anteriormente; porque, consideramos que, son dos defectos completamente diferentes en cuanto a su naturaleza, al no mantener similitud de origen ni de forma entre ellos.

Sin embargo, las plumas de la zona del abdomen son más cortas que las del pecho o jabot  propiamente dicho; por lo que, la frontera entre la parte anterior del abdomen y la parte posterior del pecho forma un corte más o menos visible entre las plumas de las dos zonas de la región ventral. Característica, a tener en cuenta para reproducir esta particular anatomía a través de una oportuna selección.

Indicar, que la FOI (2006, pág 44) mantiene que jabot y abdomen deben aparecer como una misma unidad, es decir, un único jabot, que cubre toda la región ventral (jabot largo), matizando que las plumas que cubren el pecho son más elevadas o sostenidas que aquellas que cubren el abdomen. Asimismo, cuando las plumas del abdomen son aplastadas hacen el jabot más corto (jabot corto); si es de óptima calidad se considera bueno pero con tres puntos menos que el jabot largo[7].

Generalmente, el jabot de los parisinos presenta cierta dificultad de apreciación tanto a criadores de esta raza, a jueces, como a los aficionados que no la crían; manifestando que, normalmente, se valora de forma incorrecta, confundiéndolo con los del AGI; opiniones que, a nuestro entender, son consecuencia de su similitud visual, y de una posterior visualización incorrecta de ambos.

Esquema y  jabot de un parisino

Porque, si examinamos detenidamente el jabot del parisino; observamos, que sus plumas están insertadas a cada lado de la mediana del tórax, comenzando en la base de los flancos hasta el collar para plegarse hacia el centro y hacia arriba (collar); cuando, esta tendencia hacia el collar es algo exagerada, hace que rápidamente deduzcamos de manera errónea, que el parisino posee jabot de AGI.

Pero, esta orientación de las plumas del jabot hacia el collar no son  paralela al diámetro longitudinal del parisino; sino, que se entrelazan o cruzan sobre la mediana para continuar dirigiéndose hacia el collar, formando una voluminosa concha con sus respectivos volantes; a la vez, que deja entrever, en bastantes casos, una pequeña canastilla cuando llega al collar (fig. 9)

En cambio, en el AGI,  las plumas del jabot  son o deben ser paralelas a su mediana; es decir, a su diámetro longitudinal (fig. 11), para encontrarse con las plumas del collar y los laterales del babero (babero realzado); cosa que no ocurre en los parisinos aunque tiendan hacia el collar.

Esto, se aprecia, de manera más significativa cuando poseemos AGI con flancos medialis; es decir, flancos que nacen en la mediana. Estos flancos producen una ruptura de las plumas del jabot y del abdomen, dividiéndolo en dos mitades; la parte superior sería el jabot estrictamente dicho y la inferior daría lugar a estos flancos. Pues, en este jabot, es donde podemos observar y apreciar de manera más clara la diferencia entre el jabot del parisino y del AGI.

Consecuentemente, las plumas del AGI son todas paralelas o casi paralelas al diámetro longitudinal y perpendiculares al diámetro transversal que separa el jabot de los flancos medialis, cerrándose en la zona próxima al collar sin formar cavidades; en cambio, en los parisinos, como hemos mencionado, no ocurre; sino, que se cruzan en su mediana formando una especie de volantes muy ordenados y tupidos que tienden hacia el collar, y forman un pequeño cesto. Esto, lo hemos visto en nuestro criadero, por supuesto, con más calidad en unos parisinos y AGI, que en otros[8].

Jabot de dos parisinos nacidos la primera semana de julio

Por todo lo mencionado, entendemos, que tanto si “el estándar no clarifica hacia donde se dirigen las plumas del jabot”, sino que nacen a ambos lados y se entremezclan formando una concha voluminosa”, que el “jabot deba cerrarse o no cuando llega al cuello”, “si finaliza en forma de canastilla o cesto” o “si las plumas del abdomen son más cortas que las del jabot” no deben determinar el valor de los parisinos; cuando sus otras características son relevantes.

Podemos, por tanto, llegar a la conclusión de que, la REGIÓN VENTRAL de un parisino estaría formada por las plumas del jabot y las del abdomen.

El JABOT, se extendería sobre la musculatura del pecho (zona pectoral) que cubre alrededor de las ¾ partes de la región ventral; y debe ser lleno, doble, simétrico y muy voluminoso; formado por abundantes plumas, que naciendo o insertadas a ambos lados se su diámetro longitudinal se dirigen al centro y hacia el collar, entrecruzándose en su mediana, para formar en su conjunto una especie de volantes tupidos y muy bien ordenados en forma de concha”; para terminar, algunos, en una pequeña cesta o canastilla.

En cambio, el ABDOMEN correspondería a la zona más ventral (bajo vientre), que se extienden ¼ desde el esternón a la pelvi y resulta de la conjunción y armonización de las plumas del bajo vientre más los culotes; las cuales son más cortas que las del jabot y su orientación distinta.

Los  FLANCOS o Aletas

Los flancos conocidos también como aletas, provienen de la traducción del vocablo francés “nageoires”.

Están formados, según AUBAC (1959,  pág 44),  por “dos penachos o grupos de plumas que parten de la región del fémur de cada lado del parisino para subir concéntricamente hacia las alas”; para que los flancos sean perfectos “deben ser simétricos y guarnecidos  con plumas finas largas y bien levantadas”.

Flancos de un voluminoso parisino

Para BASEGGIO (1996), los flacos deben ser “simétricos  y bien elevados girando concéntricamente hacia las alas”.

Asimismo, para LOMBARDINI (1974, pág 106), los flancos están formados por “plumas  largas, abundantes, insertadas, bilateral, sobre los lados, girando hacia lo alto para alcanzar y superar el manto envolviendo el ala”. Continúa comentando, que los flancos deben ser “simétricos, sostenidos y bien desarrollados y pueden presentarse estrechos o anchos en relación con su más o menos adhesión al cuerpo”.

Mientras, el estándar CNJ/FOCDE define los flancos como “plumas rizadas largas y simétricas que naciendo a ambos lados del cuerpo en los flancos, forman dos grandes aletas, simétricas, que en forma de abanico, se orientan lo más alto posible hacia la espalda”. La sección técnica de postura OMJ/COM detalla, que las aletas deben ser “fuertes, largos y simétricas, bien implantadas en los flancos, orientados lo más posible sobre lo alto de la espalda. Totalmente distinta del jabot”.

Excelentes flancos de parisinos

Por otro lado, según la FOI (2006, pág 54), constituyen la característica que más sufre el debilitamiento de sus plumas en su base, como consecuencia de su excesiva longitud; manteniendo que los flancos son la prueba de la solidez de las plumas, y por esta razón, este concepto es justamente valorado con el máximo de puntos (15 p.).

Las largas plumas de los Flancos suelen ir acompañadas o guarnecidas de finas y sedosas plumas; suaves como el algodón y que forman un bonito adorno; a la vez,  dan a los flancos ese hermoso volumen;  que, con el jabot, hacen del parisino un majestoso canario, que junto con las otras características del estándar producen una hermosa fantasía de plumas. El RIZADO de PARÍS.

Podemos, concluir que, los FLANCOS o ALETAS en los Rizados de París, lo forman un “conjunto de plumas que nacen en la parte lateral de la zona ventral de cada lado del cuerpo; formando dos grandes aletas simétricas y adornadas con finas y largas plumas que se orientan y elevan de manera concéntrica hacia las alas”; que según AUBAC, (1959, pág. 12), “cuanto más acentuadas las aletas, mayor será el valor del pájaro”.

En suma, podemos afirmar, que no podemos entender un parisino sin flancos; aunque, sus otras cualidades estén perfectamente ajustadas al estándar porque perdería toda su armonía; que, por otro lado, sería la perdida de la perfecta y equilibrada relación entre sus diámetros; es decir, el Tipo de la raza.

Flancos correspondientes al lado derecho e izquierdo de dos parisinos

 

 

 

 

Notas


[1] La FOI página 53 y 54 mantiene que las plumas del manto la forman el dorso, el bouquet (ramillete) y el paracerco. Distinguiendo dos tipos de ramillete; “bouquet de la grupa” o ramillete superior, que corresponde a la parte del ramillete sobre las alas y el “bouquet de los flancos” que se encuentran en la parte inferior interfiriendo con los culotes y que se distinguen de éstos por las diferentes direcciones de las plumas.

[2] Este dibujo es una adaptación personal del mostrado por el  Prof. Baseggio.

[3] Hemos mantenido el vocablo paracerco, porque no hemos encontrado en castellano un término que exprese el mismo concepto. Este término y su relación con el ramillete, los culotes y las plumas de gallo lo desarrollaremos más detenidamente cuando estudiemos las plumas de la parte inferior del dorso.

[4] AUBAC P.: Le Serin Frisé Parisien, Ed. S. Bornemann, París 1959, pág 12.

 [5] Esta forma de entender el plumaje de la región ventral lo desarrollaremos en el artículo sobre los culotes.

[6] Para evitar posibles dudas; lo que conocemos como abdomen en los parisinos  estaría formada por la conjunción de las plumas de la zona más ventral o bajo vientre y de los culotes (según Baseggio 1996: plumas que se originan en la zona femoral, con dirección anterior-posterior formando una protuberancia o abultamiento), siendo estas últimas las que darían como resultado,  que las plumas del abdomen del parisino sean de excelente calidad.

[7] Analizaremos estos contenidos con más detalle cuando describamos los defectos que se presentan en estas zona del parisino; segunda parte de este artículo.

[8] El paralelismo de las plumas del jabot con relación al diámetro longitudinal hay que entenderlo desde el ámbito visual más que del geométrico, porque son plumas sobre un ser vivo y no líneas geométricas.

BIBLIOGRAFÍA

  • AUBAC P.: Le Serin Frisé Parisien, Ed. S. Bornemann, París 1959.
  • DE BASEGGIO G. Y LOMBARDINI F.: Canarini Arriciati,  Ed. Agricole. 1974.
  • DE BASEGGIO G.: Canarini Arricciati Pesanti: Parigino, Padovano, Gigante Italiano. Mondo degli Uccelli, 1996.
  • OMJ/COM.: Estándar de canarios de postura.
  • CNJ/FOCDE.: Estándar de canarios de postura.
  • FOI.: Criteri di giupizio di forma e posizione razze arricciati.
  • LEGENDRE M.:  Les Serin des Canaries – Ed. N. Boubée & Cia.  París 1955.
  • PROCTOR N. S. & LYNCH P.J.: Manual of Ornithology.YaleUniversityPress. New HavenandLondon, 1993.
  • ROBERTTI  M.: Cría Moderna de los Canarios. ED. De Vecchi. SA. Barcelona 1971.

 

Artículo publicado en la Revista PÁJAROS (FOCDE) – N.88  Tercer Trimestre 2011

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