El FRISÉ PARISIEN O RIZADO DE PARÍS: “CRUZAMIENTO O CONSANGUINIDAD”

12 marzo, 2012 Posted by hnosgarciaramos

 

Para releer y recordar

Se avecina el menguante de marzo; los días se van haciendo cada vez más largos con el consiguiente aumento de horas de luz. Como consecuencia,  se acelera el funcionamiento y tamaño de las gónadas y otros órganos sexuales de nuestros parisinos.

Proceso, que según parece, se transmite a los criadores; manifestándose en un estado de nerviosismo, ansiedad e inquietud que da lugar, en bastantes ocasiones, a un precipitado apareamiento. El cual acarrea, en el mejor de los casos, un periodo de cría demasiado extenso en el tiempo

Generalmente, durante el periodo anterior a los apareamientos, que suele comenzar nueve semanas antes, nuestras necesidades se centran en la selección y preparación de los reproductores y en el sistema de cría que vamos a utilizar.

Pero, si nos detenemos en el concepto de percepción y que la psicología define como “la función psíquica que permite al organismo, a través de los sentidos, recibir, elaborar e interpretar la información proveniente de su entorno”.

Parece, que dicha información no la percibimos de la misma manera todos los aficionados, es decir, que todo depende del color del cristal con que se mire. Particularidad, que hace que cada uno de nosotros; seleccione las razas de canarios que nos gustan, las formas de alimentar, de tratar las enfermedades, del comienzo de la cría, de los sistemas o modalidades de cría para su elección, etc.

Sin embargo, los aficionados a los pájaros canarios, de manera especial los criadores de Parisinos, debemos tener bien claro lo que queremos, y que medios o instrumentos vamos a utilizar para conseguirlo. Lo que nos lleva, ante y durante la estación de cría,  al viejo debate de las técnicas de cría y los mecanismos de la herencia para decidir sobre el eterno dilema: cruzamiento o consanguinidad.

Por ello, como hemos manifestado en otros escritos, si lo que pretendemos es conseguir buenos canarios para exposiciones o concursos y su posterior destino a la reproducción sin importarnos la calidad general de nuestro aviario; solo tendremos que seleccionar estos canarios y aparearlos con hembras o machos con características que se aproximen al estándar (fenotipo), y así, año tras año; probablemente, con un poco de suerte, obtendremos, todos los años, algunos ejemplares con buenas cualidades, entre un gran número de pichones mediocres o más bien malos.

Esto se debe, sin lugar a duda, a que los ej emplares seleccionados para criar (reproductores), la mayor parte de sus genes son heterocigotos y al no fijar los caracteres propios de la raza, su descendencia puede no ser la deseada, y su valor como reproductores suele desmerecer, ya que no transmiten su fenotipo.

Esto lo podemos observar, cuando tenemos un gran macho o una gran hembra y al cruzarlos su descendencia es inferior al valor de los padres. Este tipo de apareamiento o cruzamiento se conoce en castellano como exogamia y en inglés outcrossing; pájaros sin parentesco cercano.

Entre sus ventajas se encuentra lo que se conoce como vigor hibrido o heterosis; reduciendo las posibles taras hereditarias producto de la consanguinidad y mejorando el comportamiento de la prole; no obstante, para distintos autores consultados, “el potencial genético de los genes de buenas cualidades disminuyen en los individuos mejores dotados”, es decir, haciéndolos cada vez más heterocigotos.

Quizás, este método, es el más utilizado por los criadores, porque siempre podemos conseguir algunos ejemplares aceptables para concursar y no degenerar nuestros pájaros con posibles taras hereditarias.

En cambio, la endogamia o cruzamientos endogámicos conocida por todos nosotros con el término “Consanguinidad”, tanto en su  forma “inbreeding” como en la “linebreeding”, ha sido siempre un tema que ha desatado pasiones entre fervientes defensores y acérrimos detractores.

Los criadores de palomas mensajeras (colombófilos), conocemos técnicas de cruzamientos en consanguinidad y refresco de la consanguinidad muy estudiadas como, el apareamiento consanguíneo entre medios hermanos llamado “el triángulo” por el eminente colombófilo Dr. Pérez Lerena (1); el “Semental” llamado “étalon” por los belgas, que lleva en sus venas el 75% más un 13% de pureza de sangre (2); la “Tabla de Felch” (cruzamientos consanguíneos); el “Doble  Híbrido”(3), etc. Cruzamientos en consanguinidad y de refresco que han dado buenos resultados y algún que otro fracaso.

Como ejemplo manifiesto podemos citar a los hermanos Janssen de Arendok (el mejor cultivo de palomas mensajeras para cruces en la actualidad de Bélgica), en medio siglo solo introdujeron una paloma en su cultivo; un medio Fabri (4). El padre de los hermanos Janssen fue un famoso criador de canarios de color.

Sin olvidar a los criadores ingleses de cualquier raza de animales, como la vaca Hareford creada por Benjamín Tomkins con ganado de su propiedad; y la diversidad de razas inglesas de perros y ovejas.

En cuanto a la consanguinidad y su aplicación en canarios, podemos citar al criador italiano Ernesto Benussi de Venecia (5), que adquirió tres parejas de canarios Lizard al criador ingles G.T. Dodwell, las trabajó durante dieciocho años, consiguiendo canarios fuertes, fértiles, sanos y similares con las características raciales de altísimo nivel.

Asimismo, el criador Antonio Passeri (criador y campeón de Italia y del Mundo en Gloster), nos comentaba en la Asociación Taoro de la Orotava (Tenerife), que llevaba treinta años sin introducir un gloster en su aviario

Por consiguiente, si lo que queremos es crear un CULTIVO PROPIO y conseguir una cepa o línea de ALTO NIVEL GENÉTICO debemos aplicar algunos conocimientos de genética y adoptar un sistema de cría.

Para ello, trataremos de que nuestros reproductores, es decir, nuestra cepa, línea o cultivo, tenga cada vez en mayor grado de pureza las características del estándar. Esto se deberá sin lugar a duda, a que debemos trabajar con genes homocigotos para cualidades seleccionadas, las cuales serán trasmitidas a la descendencia.

El principal problema que se presenta cuando vamos a trabajar en consanguinidad nuestros canarios, es conseguir el SEMENTAL apropiado o sementales. Animal con unas cualidades sobresalientes,  ajustada a las características del estándar de la Raza.

En nuestro caso, un pájaro con un nivel igual a los ganadores en un Mundial o en un Internacional del nivel de Reggio Emilia.  El cual, debería ir acompañado de sus hembras, que deben ser de la misma línea que los sementales.

Como podemos apreciar resulta bastante difícil conseguir dicho semental, ya que su adquisición normalmente sobrepasa nuestras buenas intenciones. Pero, lo que si podemos hacer es adquirir elementos portadores de una buena genética; y, a través de acertados cruces, tiempo y mucha suerte conseguir algunos ejemplares (sementales) de alto valor y comenzar a trabajar con ellos.

Una vez conseguido uno o dos sementales, se hace necesario su mantenimiento. Para ello, valoramos positivamente como sistema de cría,  los modernos conceptos para crear una línea o cepa de alto nivel genético desarrollados por GIORGIO DE BASEGGIO, Profesor de Genética, de Anatomía y Fisiología de los Animales Domésticos, de Zootecnia, de Zoognóstica, especializado en Avicultura y Ornitología.  

Pareja reproductora base de nuestro Aviario

 
 Bibliografía
  •  BLOOD D.C. y  STUDDERT V.P.: Diccionario de Veterinaria. Mac Graw-Hill. 1993
  • DE BASEGGIO G.;  Canarini arricciati pesanti:  parigino, padovano, gigante italiano. 40032 Camugnano.Italia 1996. (5)
  • GALLEZ J.; The History of de Belgian Starins. B8860 Meulebeke. Belgica 1976. (4)
  • ROCH R.; La Paloma Mensajera. Barcelona. España 1950. (1)(2)(3)

 

 

De los SERINES HOLANDESES al AGI (III)

20 febrero, 2012 Posted by hnosgarciaramos

 

De los SERINES HOLANDESES al AGI (III)

EL RIZADO DE PARÍS:  “Los Tres Rizos Principales”

 

En un carnaval plasmado de plumas y colores, podemos distinguir claramente en nuestros Rizados de París, TRES RIZOS PRINCIPALES,

  1. el  MANTO;
  2. el  JABOT;  y
  3. los  FLANCOS.

 

EL MANTO o Espalda y Ramillete.

Para AUBAC (1959, pág 44), “el manto está formado por las plumas de la espalda, dividido por una mediana longitudinal entre ambas alas, para caer muy elegantemente y lo más simétricamente como sea posible en cada uno de sus lados.

Las plumas del manto hasta los hombros deben ser largas y muy abundantes, dando anchura al parisino. A veces, forman una eflorescencia sobre los riñones llamado bouquet, que es una cualidad”.

Manto y ramillete superior

La sección OMJ/COM define al manto del Rizado de París como “largo, recubriendo las 2/3 partes del largo de las alas, ancho, recayendo simétricamente a cada lado de una línea media; acompañado de un bouquet abundante, implantado sobre la base del manto y entre las alas, orientado hacia la izquierda o a derecha”.

Asimismo, el estándar oficial del CNJ/FOCDE describe al manto como: “Ancho, con abundantes plumas rizadas, simétricas, que partiendo de la línea dorsal caen a ambos lados separados por una línea dorsal, formando un manto voluminoso, cubriendo las 2/3 partes de la longitud de las alas”.

Las plumas, que suelen formar una eflorescencia sobre los riñones y que en Francia llaman “bouquet”; en castellano, el estándar CNJ/FOCDE, denomina “ramillete”; porque se trata, precisamente, de un ramillete de plumas que nacen en la base posterior del manto y se encuentra entre las plumas remeras de las alas y caen a cada lado.

Para que el ramillete sea de calidad  “sus plumas deben parecer muy largas y sedosas y  caer sobre ambos lados” (BASEGGIO, 1996).La parte de plumas del ramillete que caen sobre las remeras de las alas constituyen el ramillete superior y la parte que se encuentran bajo las remeras constituyen el ramillete lateral y que algunos llaman ramillete de los flancos[1]; pero, este último término, como sugiere BASEGGIO (1996, pág. 51) parece menos apropiado; porque, aunque muchos piensan que es la parte posterior de las plumas del flanco, no es así; porque, los flancos propiamente dicho nacen en la parte lateral de la zona ventral mientras las plumas del ramillete se originan en la zona dorsal.

Esquema correcto y simétrico del manto (2)

En el estándar oficial del CNJ/FOCDE, el ramillete se define como plumas rizadas, implantado en la parte bajo del manto entre las alas, orientado a derecha e izquierda.;  sin mencionar si el ramillete es superior o lateral; y que junto con el manto se le asigna  una calificación de 15 puntos.

Ramillete lateral derecho girando en sentido contrario

Los criadores sabemos la dificultad que presenta la distribución del ramillete de forma uniforme y simétrica a ambos lados. Cuando esto ocurre, se considera de gran valor; porque, generalmente, parece un revoltillo girando en dirección contraria al manto y hacia arriba, de forma unilateral; peculiaridad ésta, que se da en bastantes parisinos y que resulta una constante difícil de eliminar. La causa o causas que originan este defecto tan pronunciado, de momento, están fuera de nuestro alcance.

Los extremos de las plumas del ramillete superior, según BASEGGIO (1996, pág. 51), “forma un  conjunto de plumas en punta de lanza que se encuentran en el borde externo de las  plumas remeras del ala, este conjunto de plumas es el paracerco[3]y se encuentra entre el ramillete lateral y las primeras plumas de gallo”.

El manto considerado de buena calidad en Francia, véase BASEGGIO (1996, pág 51),  “se inicia por encima de los hombros y cubre alrededor de los 2/3 del ala”; cualidad que figura en el estándar del parisino y que hemos mencionado en algunos párrafos anteriores. Conviene señalar, como bien dice AUBAC (1959, pág 44), “en los concursos, un parisino, cuyo manto es largo y cae sobre hombros y espalda será siempre muy valorado”.

Las plumas largas y abundantes del dorso y que se aproximan a los hombros  formando un manto voluminoso, es lo que dará amplitud y anchura al parisino; cualidad que aparece en los orígenes de la raza.  No debemos olvidar que, entre sus antepasados, se encuentra “el Trompetero del Rey”,  cuya principal belleza residía en el plumaje de los hombros (charreteras)  que recordaba el uniforme de los oficiales de la época (ROVERTI, 1971).

Manto y ramillete en vista pájaro

Por todo ello, podemos concluir que, el MANTO en los parisinos, debe estar formado por “abundantes plumas rizadas, largas y anchas; situadas entre ambas alas, sobre hombros y espalda; que partiendo de una mediana longitudinal de separación, caen de manera elegante, es decir, simétrica y regular a ambos lados de las alas; asimismo, debe poseer una eflorescencia de plumas en la base del manto y que se conoce como ramillete, el cual desciende hacia los riñones; su medida corresponde a 2/3 de la longitud del ala para ajustarse de manera correcta al estándar de la raza”.

 

El  JABOT o Pecho.

Vocablo francés que figura con entidad propia entre las características del estándar. JABOT en castellano sería una pechera o un babero; accesorio móvil alrededor del cuello y sobre el pecho que utilizaban los hombres y las mujeres en los siglos XVI y XVII.

Consistía, en un voluminoso encaje de algodón o seda que cubría los amplios escotes de los vestidos de las mujeres y la abertura frontal que presentaban las camisas de los hombres, dejándolo parcialmente visible a través de un chaleco usado sobre él.

Actualmente su uso se ha abandonado y sólo lo encontramos en uniformes oficiales. Cabe destacar, como nota interesante, que los baberos blancos de los jueces de la Corte Constitucional Federal Alemana se describen oficialmente como Jabot.

Por ello, debido a su similitud con los canarios de pecho rizado; hizo, que los criadores franceses tomaran este término (JABOT) para utilizarlo en la descripción de las características del pecho del Rizado de París; vocablo, que aparece en el estándar español del rizado de parís como tal.

Jabot con volantes tupidos y muy bien ordenados

Como dice AUBAC (1959, pág 44), el  JABOT del rizado de parís “debe ser doble, es decir, rizos largos y abundantes que deben llenar cada lado del pecho y del abdomen,  para formar un jabot voluminoso y bien simétrico en forma de concha cerrada”; así como, “tupido y poblado hacia delante y separado de los flancos o aletas”[4].

En cambio, el juez francés R. de DUFF, citado por BASEGGIO (1996, pág. 54);  reseña, que el JABOT  “comienza en la base de las aletas y sube hasta el cuello, y está compuesto de plumas de cada lado del tórax, y se pliegan hacia el centro para cruzarse y formar una cavidad en la parte superior en forma de una pequeña cesta.

LOMBARDINI (1974, pág 106), precisa que, el Jabot, está formado por “plumas largas, abundantes, insertadas lateralmente a ambos lados del pecho, y dirigidas al centro para formar una concha. El jabot debe ser lleno, doble, uniforme, voluminoso y sin aberturas”.

Mientras, el estándar CNJ/FOCDE, define el JABOT como: “ancho, con plumas rizadas que naciendo a ambos lados, se entrelazan formando una concha voluminosa y tupida, que se extiende desde el cuello hasta el vientre”; en cambio, OMJ/COM, lo define como “voluminoso, cerrado en forma de concha, simétrico, sin hoyo en bajo”; ignorando totalmente la cesta; así como, si el abdomen está o no incluido en el jabot

Como el plumaje de la región ventral de un parisino lo forman, por una parte las plumas del jabot y por otra las del abdomen. Las del jabot se extenderían sobre la musculatura del pecho (zona pectoral) que cubre alrededor de las ¾ partes de la región ventral, y las del abdomen, (la zona más ventral que se extienden ¼ desde el esternón a la pelvis[5]), que resultan de la conjunción y armonización de las plumas de esta zona más los culotes.

Debido a la escasez de plumas en los culotes o a su carencia; su abdomen (zona más ventral o bajo vientre), presenta poco volumen (aplastamiento o aplanamiento); es decir,  el valor de esta zona (abdomen) dependerá siempre de la relación de calidad (cumplimiento del estándar) que mantienen las plumas de los culotes y las de la zona más ventral (bajo vientre); logrando que el abdomen[6] presente más volumen. 

jabot con volantes

 Esto; nos lleva a pensar que, el hoyo o vacío que se menciona en el estándar OMJ/COM y que supuestamente aparece bajo el jabot, es decir, en el abdomen; no es otra cosa, que unos supuestos y malos flancos mediales en el parisino; consecuencia de caracteres no deseados y heredados de los Agis; y no, como resultado del aplanamiento o aplastamiento de las plumas del abdomen, que sucede con mucha frecuencia, como consecuencia de unos pobres y escasos culotes.  

Por todo ello, la expresión “sin hoyo en bajo” que cita el estándar OMJ/COM, no la identificamos con el aplanamiento o aplastamiento de las plumas del abdomen como hemos mencionado anteriormente; porque, consideramos que, son dos defectos completamente diferentes en cuanto a su naturaleza, al no mantener similitud de origen ni de forma entre ellos.  

Sin embargo, las plumas de la zona del abdomen son más cortas que las del pecho o jabot  propiamente dicho; por lo que, la frontera entre la parte anterior del abdomen y la parte posterior del pecho forma un corte más o menos visible entre las plumas de las dos zonas de la región ventral. Característica, a tener en cuenta para reproducir esta particular anatomía a través de una oportuna selección.

Indicar, que la FOI (2006, pág 44) mantiene que jabot y abdomen deben aparecer como una misma unidad, es decir, un único jabot, que cubre toda la región ventral (jabot largo), matizando que las plumas que cubren el pecho son más elevadas o sostenidas que aquellas que cubren el abdomen. Asimismo, cuando las plumas del abdomen son aplastadas hacen el jabot más corto (jabot corto); si es de óptima calidad se considera bueno pero con tres puntos menos que el jabot largo[7].

Generalmente, el jabot de los parisinos presenta cierta dificultad de apreciación tanto a criadores de esta raza, a jueces, como a los aficionados que no la crían; manifestando que, normalmente, se valora de forma incorrecta, confundiéndolo con los del AGI; opiniones que, a nuestro entender, son consecuencia de su similitud visual, y de una posterior visualización incorrecta de ambos.

Esquema y jabot de un parisino

Porque, si examinamos detenidamente el jabot del parisino; observamos, que sus plumas están insertadas a cada lado de la mediana del tórax, comenzando en la base de los flancos hasta el collar para plegarse hacia el centro y hacia arriba (collar); cuando, esta tendencia hacia el collar es algo exagerada, hace que rápidamente deduzcamos de manera errónea, que el parisino posee jabot de AGI.

Pero, esta orientación de las plumas del jabot hacia el collar no son  paralela al diámetro longitudinal del parisino; sino, que se entrelazan o cruzan sobre la mediana para continuar dirigiéndose hacia el collar, formando una voluminosa concha con sus respectivos volantes; a la vez, que deja entrever, en bastantes casos, una pequeña canastilla cuando llega al collar (fig. 9)

En cambio, en el AGI,  las plumas del jabot  son o deben ser paralelas a su mediana; es decir, a su diámetro longitudinal (fig. 11), para encontrarse con las plumas del collar y los laterales del babero (babero realzado); cosa que no ocurre en los parisinos aunque tiendan hacia el collar.

Esquema y jabot de un AGI

Esto, se aprecia, de manera más significativa cuando poseemos AGI con flancos medialis; es decir, flancos que nacen en la mediana. Estos flancos producen una ruptura de las plumas del jabot y del abdomen, dividiéndolo en dos mitades; la parte superior sería el jabot estrictamente dicho y la inferior daría lugar a estos flancos. Pues, en este jabot, es donde podemos observar y apreciar de manera más clara la diferencia entre el jabot del parisino y del AGI.

Consecuentemente, las plumas del AGI son todas paralelas o casi paralelas al diámetro longitudinal y perpendiculares al diámetro transversal que separa el jabot de los flancos medialis, cerrándose en la zona próxima al collar sin formar cavidades; en cambio, en los parisinos, como hemos mencionado, no ocurre; sino, que se cruzan en su mediana formando una especie de volantes muy ordenados y tupidos que tienden hacia el collar, y forman un pequeño cesto. Esto, lo hemos visto en nuestro criadero, por supuesto, con más calidad en unos parisinos y AGI, que en otros[8].

Jabot de dos parisinos nacidos la primera semana de julio

Por todo lo mencionado, entendemos, que tanto si “el estándar no clarifica hacia donde se dirigen las plumas del jabot”, sino que nacen a ambos lados y se entremezclan formando una concha voluminosa”, que el “jabot deba cerrarse o no cuando llega al cuello”, “si finaliza en forma de canastilla o cesto” o “si las plumas del abdomen son más cortas que las del jabot” no deben determinar el valor de los parisinos; cuando sus otras características son relevantes.

Podemos, por tanto, llegar a la conclusión de que, la REGIÓN VENTRAL de un parisino estaría formada por las plumas del jabot y las del abdomen.

El JABOT, se extendería sobre la musculatura del pecho (zona pectoral) que cubre alrededor de las ¾ partes de la región ventral; y debe ser lleno, doble, simétrico y muy voluminoso; formado por abundantes plumas, que naciendo o insertadas a ambos lados se su diámetro longitudinal se dirigen al centro y hacia el collar, entrecruzándose en su mediana, para formar en su conjunto una especie de volantes tupidos y muy bien ordenados en forma de concha”; para terminar, algunos, en una pequeña cesta o canastilla.

En cambio, el ABDOMEN correspondería a la zona más ventral (bajo vientre), que se extienden ¼ desde el esternón a la pelvi y resulta de la conjunción y armonización de las plumas del bajo vientre más los culotes; las cuales son más cortas que las del jabot y su orientación distinta.

 

Los  FLANCOS o Aletas

Los flancos conocidos también como aletas, provienen de la traducción del vocablo francés “nageoires”.

Están formados, según AUBAC (1959,  pág 44),  por “dos penachos o grupos de plumas que parten de la región del fémur de cada lado del parisino para subir concéntricamente hacia las alas”; para que los flancos sean perfectos “deben ser simétricos y guarnecidos  con plumas finas largas y bien levantadas”.

Flancos de un voluminoso parisino

Para BASEGGIO (1996), los flacos deben ser “simétricos  y bien elevados girando concéntricamente hacia las alas”.

Asimismo, para LOMBARDINI (1974, pág 106), los flancos están formados por “plumas  largas, abundantes, insertadas, bilateral, sobre los lados, girando hacia lo alto para alcanzar y superar el manto envolviendo el ala”. Continúa comentando, que los flancos deben ser “simétricos, sostenidos y bien desarrollados y pueden presentarse estrechos o anchos en relación con su más o menos adhesión al cuerpo”.

Mientras, el estándar CNJ/FOCDE define los flancos como “plumas rizadas largas y simétricas que naciendo a ambos lados del cuerpo en los flancos, forman dos grandes aletas, simétricas, que en forma de abanico, se orientan lo más alto posible hacia la espalda”. La sección técnica de postura OMJ/COM detalla, que las aletas deben ser “fuertes, largos y simétricas, bien implantadas en los flancos, orientados lo más posible sobre lo alto de la espalda. Totalmente distinta del jabot”.

Excelentes flancos de parisinos

Por otro lado, según la FOI (2006, pág 54), constituyen la característica que más sufre el debilitamiento de sus plumas en su base, como consecuencia de su excesiva longitud; manteniendo que los flancos son la prueba de la solidez de las plumas, y por esta razón, este concepto es justamente valorado con el máximo de puntos (15 p.).

Las largas plumas de los Flancos suelen ir acompañadas o guarnecidas de finas y sedosas plumas; suaves como el algodón y que forman un bonito adorno; a la vez,  dan a los flancos ese hermoso volumen;  que, con el jabot, hacen del parisino un majestoso canario, que junto con las otras características del estándar producen una hermosa fantasía de plumas. El RIZADO de PARÍS.

Podemos, concluir que, los FLANCOS o ALETAS en los Rizados de París, lo forman un “conjunto de plumas que nacen en la parte lateral de la zona ventral de cada lado del cuerpo; formando dos grandes aletas simétricas y adornadas con finas y largas plumas que se orientan y elevan de manera concéntrica hacia las alas”; que según AUBAC, (1959, pág. 12), “cuanto más acentuadas las aletas, mayor será el valor del pájaro”.

En suma, podemos afirmar, que no podemos entender un parisino sin flancos; aunque, sus otras cualidades estén perfectamente ajustadas al estándar porque perdería toda su armonía; que, por otro lado, sería la perdida de la perfecta y equilibrada relación entre sus diámetros; es decir, el Tipo de la raza.              

Flancos correspondientes al lado derecho e izquierdo de dos parisinos

           

Notas

[1] La FOI página 53 y 54 mantiene que las plumas del manto la forman el dorso, el bouquet (ramillete) y el paracerco. Distinguiendo dos tipos de ramillete; “bouquet de la grupa” o ramillete superior, que corresponde a la parte del ramillete sobre las alas y el “bouquet de los flancos” que se encuentran en la parte inferior interfiriendo con los culotes y que se distinguen de éstos por las diferentes direcciones de las plumas.

 [2] Este dibujo es una adaptación personal del mostrado por el  Prof. Baseggio.

[3] Hemos mantenido el vocablo paracerco, porque no hemos encontrado en castellano un término que exprese el mismo concepto. Este término y su relación con el ramillete, los culotes y las plumas de gallo lo desarrollaremos más detenidamente cuando estudiemos las plumas de la parte inferior del dorso.

 [4] AUBAC P.: Le Serin Frisé Parisien, Ed. S. Bornemann, París 1959, pág 12.

 [5] Esta forma de entender el plumaje de la región ventral lo desarrollaremos en el artículo sobre los culotes.

[6] Para evitar posibles dudas; lo que conocemos como abdomen en los parisinos  estaría formada por la conjunción de las plumas de la zona más ventral o bajo vientre y de los culotes (según Baseggio 1996: plumas que se originan en la zona femoral, con dirección anterior-posterior formando una protuberancia o abultamiento), siendo estas últimas las que darían como resultado,  que las plumas del abdomen del parisino sean de excelente calidad.

[7] Analizaremos estos contenidos con más detalle cuando describamos los defectos que se presentan en estas zona del parisino; segunda parte de este artículo.

[8] El paralelismo de las plumas del jabot con relación al diámetro longitudinal hay que entenderlo desde el ámbito visual más que del geométrico, porque son plumas sobre un ser vivo y no líneas geométricas.

 

BIBLIOGRAFÍA

  • AUBAC P.: Le Serin Frisé Parisien, Ed. S. Bornemann, París 1959. 
  • DE BASEGGIO G. Y LOMBARDINI F.: Canarini Arriciati,  Ed. Agricole. 1974.  
  • DE BASEGGIO G.: Canarini Arricciati Pesanti: Parigino, Padovano, Gigante Italiano. Mondo degli Uccelli, 1996. 
  • OMJ/COM.: Estándar de canarios de postura.   
  • CNJ/FOCDE.: Estándar de canarios de postura. 
  • FOI.: Criteri di giupizio di forma e posizione razze arricciati. 
  • LEGENDRE M.:  Les Serin des Canaries – Ed. N. Boubée & Cia.  París 1955. 
  • PROCTOR N. S. & LYNCH P.J.: Manual of Ornithology.YaleUniversityPress. New HavenandLondon, 1993.
  • ROBERTTI  M.: Cría Moderna de los Canarios. ED. De Vecchi. SA. Barcelona 1971.

 

Artículo publicado en la Revista PÁJAROS (FOCDE) – N.88  Tercer Trimestre 2011

 

De los SERINES HOLANDESES al AGI (III)

2 febrero, 2012 Posted by hnosgarciaramos

 

EL RIZADO DE PARÍS: Descripción General del  ”PARISINO”

 

Tal como señala el Prof. G. DE BASEGGIO (1996, pág 48) en su estudio sobre los canarios rizados: “la Raza conocida como  “Rizado de París” es un canario de FORMA, con morfología del tipo BRACHIMORFO (1), donde los diámetros transversales y los espesores están muy desarrollados, y los pájaros parecen enormes masas”; es decir, canarios de grandes dimensiones con diámetros equilibrados.

Fig. 1: Rizado de París. 1er.premio FOCDE 2007

Entendemos, que para elaborar nuestro trabajo sobre el Rizado de París; parece adecuado comenzar con las cualidades que caracterizan a una raza o cultivo; y que son el resultado de la selección repetida y continua, año tras año, de nuestros parisinos. Cualidades, más o menos perfectas, que se deben ajustar al estándar de la raza; las cuales, se trasmiten a su descendencia a través de la herencia genética.

Las características que vamos a desarrollar, véase (BLAKSTON, 1877; ROBSON, 1911; AUBAC, 1959;  DE BASSEGGIO 1989, 1996), son las siguientes:

  • El tipo;
  • la forma;
  • el porte;
  • la talla;
  • la constitución
  • el color;  y
  • el plumaje y calidad del plumaje.

 

No obstante, debemos considerar que algunas características resultan difíciles de definir en términos precisos, lo que dificulta cierto grado de comprensión y sobre todo cierta dificultad de visualización cuando no se cría la Raza. Pero, una vez observadas y vistas sobre el pájaro son bastantes comprensibles; al igual que cuando las visionamos sobre cualquier soporte como videos, fotos y muy especialmente en gráficos y dibujos.

Las fotos, generalmente, presentan bastante dificultad para realizar juicios sobre la calidad de un pájaro, especialmente si estos son rizados de postura pesada, como la raza que estudiamos. Por lo tanto, podemos establecer dos consideraciones: a) el simple hecho de su manipulación, altera la posición de su plumaje originando una perdida de su forma suave, sinuosa y compacta, que hace del parisino un todo armonioso; y b) la pericia del fotógrafo, su cámara y su caja fotográfica.

Por ello, el procedimiento, más adecuado para observar y analizar las características y cualidades que conforman a un parisino con relación a su estándar, es el que resulta de visitar con frecuencia exposiciones y aviarios.

Rizado de París. 2do premio. Mundial de Portugal 2010

El TIPO; en biología, el vocablo Tipo, se usa para “designar el ejemplar que queda como modelo o patrón real y tangible en la descripción de una especie o variedad de ser vivo” (2). Por consiguiente, sería el conjunto de caracteres distintivos o de los rasgos característicos de una raza  presentados de forma equilibrada.

El rizado de parís manifiesta de manera visible su tipo por medio de la relación que mantienen sus diámetros. Las hembras evidencian más el TIPO de la raza que los machos, ya que sus diámetros longitudinales y transversales están más equilibrados.

La FORMA;  para  tener una aproximación del concepto “forma”, vamos a describir que se entiende por volumen en escultura.  “El volumen es un espacio ocupado, pero lo que perciben nuestros ojos es un envolvimiento de dicho espacio, es decir la forma, y a través de esta superficie-forma se produce una sensación de espacio ocupado (el volumen)”. En la Forma se dan cita elementos como el color y la textura, que son los ingredientes materiales de la superficie (3).

Por consiguiente, podemos considerar la forma como “la figura espacial de las cosas”; en nuestro caso, el modo de aparecer o manifestarse un parisino, que generalmente los aficionados llamamos volumen; y debe ser, según AUBAB (1959, pág. 11) “armoniosa y de aspecto macizo, sin contrastes y sin esa particular esbeltez que indica extrema delicadeza y delgadez; los buenos parisinos deben ser grandes y fuertes”; acompañados de un plumaje de excelente calidad, tanto en su el color como en su textura.

El PORTE; podemos definir el porte como “la posición que un parisino asume cuando está sobre el posadero” LOMBARDINI (1974, pág 103), y qué según la FOI (2006, pág. 24) “debe expresar toda su elegancia”; es decir, la que exige el estándar.

A mitad del siglo pasado se consideraba buen parisino, el que “poseía un porte inclinado, sin rigidez;  lo que significa que el pájaro derecho sobre su posadero casi se asemejaba a un croissant descansando sobre el palo y con una inclinación de 45 grados” AUBAC (1959, pág. 11); término muy valorado en su tiempo por los criadores de la época.

El estándar actual ha modificado este concepto y prefiere los pájaros “en línea” con el eje del cuerpo. Es decir, el tronco y la cola forman una línea recta imaginaria, que mantienen con relación al posadero una inclinación mayor de 60 grados (CNJ/FOCDE).

La elegancia, cualidad importante en cualquier animal, se manifiesta en los rizados de parís a través de su porte. Porte que, por otro lado, debe ser altivo, soberbio y majestuoso por la colocación de sus rizos y por la simetría de su aspecto.

Para AUBAC (1957, pág 45) se distinguen dos tipos de porte en el canario Rizado de París,

  1. porte alto y vertical, (manifiesta toda su longitud o talla),
  2. porte bajo, (el parisino se presenta agazapado en el posadero; porte llamado por algunos aficionados y jueces, de rana o rana ).   

Asimismo, nos hace saber que el porte alto y vertical es el preferido para los concursos.  

Rizado de París; posición 50 - Rizado de París; porte bajo o rana

Para LOMBARDINI (1974, pág 103), el porte más apreciado es la “postura erguida, ya que expresa elegancia y grandeza”.

Por consiguiente, para concursar y reproducir, el parisino seleccionado debe asemejarse a un croissant, con un  porte alto y vertical en línea con el eje del cuerpo como afirma el estándar. No obstante, como criadores, manifestamos serias dudas sobre su inclinación y su porte,  porque el parisino no debe imitar al AGI; su posición debería ser la original, que debe estar entre los 45 y 50 grados y no los 60 del Gigante Italiano.

La TALLA; según la FOI  (2006, pág. 24), “representa el tamaño del parisino en una relación acorde con todas sus partes, con el fin de alcanzar su máxima belleza”. La longitud de su cuerpo, como medida lineal, debe estar “entre 20-21cm, que va desde la punta del pico hasta el final de la cola; la apertura alar oscila entre 20 y 30cm” AUBAC (1959, pág. 43); en cambio LEGENDRE  (1957, pág. 84) expone, que su talla no debe ser inferior a 20cm.

Parisino con excelente porte y gran talla

El estándar OMJ/COM  tiene previsto “una talla mínima de 19cm, desde la punta del pico hasta el final de la cola”; asimismo CNJ/FOCDE, “establece una talla de 19cm. (mínimo)”

En cambio, LOMBARDINI (1974, pág. 103), mantiene que la talla “no debe ser inferior a 19cm”, y  hace referencia a tres niveles: 

  • normal, cuando la longitud del pájaro está sobre los 19-20cm.,
  • grande, cuando la longitud del pájaro está sobre los 21-22cm.,
  • gigante, cuando la longitud del pájaro supera los 23cm.,

 

Sugiriendo, que la mejor talla es la gigante, porque indica fuerza y majestuosidad.

Sin embargo, debemos puntualizar que, los parisinos y los AGIs, convivían como pájaros de una misma raza en 1974; a su vez, eran enjuiciados por el estándar del Rizado de París. Por ello, pensamos, que esta circunstancia motivó a este criador y publicista a considerar la talla gigante en los parisinos, cuando es exclusiva de los AGI. La propia palabra lo dice Gigante Italiano (Arricciati).

Como consecuencia de la semejanza que mantiene el parisino con el gigante; parece, que existe una necesidad de aumentar su talla; lo cual, nos ha llevado a preocuparnos más de la longitud (largo) del parisino que de su forma. Sin embargo, debemos evitar parisinos demasiados largos, porque pueden perder la forma proporcionada y uniforme que deben tener los buenos rizados de parís; como consecuencia de la relación desequilibrada que mantendrían sus diámetros.

Resulta evidente que, el tamaño y la longitud, son conceptos bien distintos o mejor dicho, no es la misma cosa en un parisino. Lo que significa, que la longitud no debe aumentar a expensa de la forma sino en una perfecta  armonía con las distintas partes del cuerpo; de tal modo, que parisinos sin tener mucha longitud aparentan tener más tamaño (talla) que la real.

Como resultado de nuestras observaciones como criadores; los parisinos de 19-20cm de largo mantienen mejor forma (volumen) que los que miden 21-22cm, porque este aumento de longitud, generalmente, no suele ir acompañada de un crecimiento proporcional y equilibrado de su plumaje. No obstante, como la genética tiene sus muchos claros-oscuros; queremos pensar, que estas observaciones no implican una ley matemática y en cualquier momento pueda surgir cualquier anomalía (deriva).

Anomalía, que puede ocurrir por casualidad en algunos parisinos; pero si se produce habitualmente debemos seleccionarla a través de varias generaciones para lograr tener una novedad en la cepa o línea. Selección, que la podemos incluir en la ambición de cada criador para producir ejemplares lo más perfectamente desarrollados y con las características más deseadas. Pero, sin olvidar el estándar de la raza para no generar elementos distorsionadores con el único propósito de modificarlo.

Excelente Constitución y talla

Manifestar, que la talla de los buenos parisinos debe estar comprendida entre los 19 y 20cm, salvo raras excepciones; excepciones, que por otro lado confirman la regla. Si medimos con el metro en la mano y sin estirar su cuello, resulta que no miden tanto como creemos; convirtiéndose su talla más en un deseo que en una realidad.

Por consiguiente, lo importante no es solo un aumento de su longitud (largo); sino una equilibrada relación entres sus diámetros longitudinales y transversales; porque, cuanto más compensada es esta relación, los parisinos parecerán más grandes; es decir, pájaros que sin ser largos aparentan más talla.

La CONSTITUCIÓN (conformación física); los parisinos, poseen una constitución  física muy particular, que sin lugar a dudas se debe a la estructura y simetría de su cuerpo, a sus alas, a su cola, a su peso, a sus medidas, a su fortaleza, etc. Por ello, se dice que su constitución es de complexión fuerte. En otras palabras, pájaros con enormes masas y  grandes dimensiones.

La fuerza, es una característica que le es propia al parisino y constituye una de sus cualidades. La fuerza, en los parisinos, se manifiesta a través de la longitud del cuerpo y del plumaje, de su forma sinuosa, suave y compacta, que constituyen un todo armónico e imponente.

El COLOR, la primera noticia que tenemos del color se remonta a  principios del Siglo XVIII, en la obra de HERVIEUX DE CHANTELOUP (1683-1747). El color fue la primera y principal característica de los canarios y continuó siéndolo durante muchas generaciones. El color consigue su máxima expresión con la introducción del cardenalito de Venezuela (Spinus cucullatus) de color rojo carmín intenso (4); dando lugar, a una búsqueda de nuevas tonalidades en los canarios domésticos sin modificar el diseño del canario ancestral. Color que, por otro lado, se introduce en los canarios de forma y postura.

Se define el color, como la impresión que producen en la retina del ojo los rayos de luz reflejados en un cuerpo; y que según LOMBARINI (1974, pág 107), tendríamos que  considerar la “pureza y la tonalidad”. En relación a la pureza los rizados pueden ser “unicolor o manchados (pío)”; respecto a la tonalidad los pájaros pueden ser intensos, nevados y semi-nevados”.

Según CNJ/FOCDE, los colores aparecen en el plumaje según dos procesos distintos: “por los pigmentos que se forman en las plumas (pigmentación) y por la propia estructura de la masa queranítica (coloración estructural)”; continúa describiendo CNJ/FOCDE, que “los colores de pigmentación están constituidos por granos de pigmentos llamados melaninas debido a su coloración oscura y que se subdividen en dos grupos: las eumelaninas, negras o pardo oscuras en forma de bastoncitos y las feomelaninas, redondas de color castaño.

Con relación a los colores estructurales describe que no se forman por la adición de nuevos colorantes, sino por la disposición particular de los colorantes antes citados o por la difracción y orientación de los rayos solares”.

Aunque, el color es irrelevante durante el enjuiciamiento de los parisinos; resulta interesante su contribución en la formación de una línea o cepa. Por ello, creemos, que en los aviarios deben existir bastantes verdes, acompañados de los diferentes colores que su mutación ha generado, como: amarillos, blancos, grises, brunos, manchados, etc.; porque, una pajarería sin verdes está abocada al fracaso.

Parisino hembra de color verde

En nuestra pajarería, un porcentaje alto de reproductores – hembras como machos-  son de color “VERDE” oscuro, es decir, negro sobre verde; con rayas anchas y oscuras en el dorso, región ventral, cabeza, flancos y rabo.

El color verde, debe ser uniforme en todo el cuerpo del parisino, con picos y patas de color negro. Estos verdes, los cuales son muy apreciados por nosotros, su tonalidad oscura-azabache nos recuerda su exclusividad en la naturaleza.  

El verde, garantiza la calidad de nuestra pajarería; a su vez, nos trae a la memoria esa pequeña avecilla que revolotea libre por nuestros campos, barrancos y montes; y que los aborígenes de nuestras islas desde su condicionamiento neolítico, capturaban y cuidaban en cautividad.

Este pajarillo, conocido como serinus canarius, es el antepasado de todos los canarios que se crían en la actualidad; es decir, el irrenunciable ancestro filogenético de todas las variedades de canarios de jaula. Su color es “amarillo verdoso en la frente, región supercilar, garganta, pecho y rabadilla; tiene un bajo vientre y las intracoberteras (infracoberteras) caudales de color blanco (5), el rostro gris verdoso y salpicado de negro, remeras grises, coberteras verdeamarillentas y timoneras grises orilladas de amarilloverdoso. La hembra es de colores más apagados”  (REGULO, 1976).

Concluyendo; preferimos un buen número de buenos verdes, que una abundancia de parisinos manchados y amarillos; porque, siempre recurrimos al verde para mejorar el color y la calidad de plumaje así como su textura y su tamaño.

Como consecuencia de la cría en cautividad del canario silvestre – llamado “le serín ordinarie (JANNIN, 1852) y conocido en Europa como “canario doméstico”- aparece su  primera mutación hacia 1600, que afecta la totalidad de su material cromosómico; situación, la cual origina, que el plumaje de color verde-oscuro, gris y amarillo pasa a ser “amarillo” en su totalidad (BASEGGIO y LOMBARDINE, 1974).

Rizado de París. 1er premio Nacional 2006

El color “AMARILLO” procede de una mutación a través de la cual se eliminan o se inhiben los pigmentos melánicos, desarrollando sólo el lipocromo de fondo amarillo; a esta mutación se le conoce o denomina acianismo, amelanismo, xanticismo (CUEVAS, 2008, 2009).

Esta mutación tiene lugar en “el gen que codifica la síntesis de la enzima tirosinasa, lo que produce un bloqueo de la ruta metabólica de la melanogénesis en una fase temprana de la misma, lo que impide el depósito de melanina en el plumaje, piel y partes corneas” CUEVAS (2008, pág 59); color, que deja en la memoria del visitante un grato recuerdo de su  paso por nuestro aviario.

Los parisinos “MANCHADOS” o píos, reproductores en nuestra pajarería, poseen los siguientes colores: amarillos y blancos con manchas negras, grises y brunas; así como grises con bastantes plumas blancas; la superficie que ocupa la mancha suele ser bastante variable.

Son canarios con acianismo parcial, zonas desprovistas de melaninas CUEVAS (2009, pág 32), es decir, en su lipocromo conservan parte de su melanina, porque genéticamente siguen siendo melánicos.

Estos parisinos suelen ser los comodines de todos los demás colores. Nosotros, cuando comenzamos a formar las parejas reproductoras para la cría, los primeros casetones son ocupados por estos machos; los cuales, no obstante, han sido seleccionados por sus características; lo más ajustadas al estándar. Su hembras, suelen ser verdes y manchadas nevadas.

Parisino manchado. Tercero Nacional 2007

En nuestra pajarería, llamamos canelos a los parisino de color “BRUNO” (6); y que algunos aficionados según el origen del bruno llaman isabelas. Sin embargo, CUEVAS (2008, pág.86) describe el color isabela como un bruno diluido, es decir, un canario bruno en el que las melaninas marrones (eumelanina y melanina envolvente o dispersa) han sido diluidas, así como presentan una importante reducción de la feomelanina (de color marrón, casi rojizo), por lo que el lipocromo se manifiesta más nítidamente (7).

Rizado de París Bruno

Los canarios de este color en el contexto anglosajón se denominan o son conocidos como cinnamon; aunque con algunos matices. Con respecto al verde es recesivo y es un carácter ligado al sexo.

Un buen bruno presenta un rico color canela distribuido uniformemente a lo largo del plumaje;  si su fondo es blanco, según nuestra experiencia, evidencian  más calidad. Si queremos mejorar los canelos se deben acoplar según (BASEGGIO, 1986) con buenos verdes, pero con evidentes matices brunos; los machos serán verdes portadores de canelos y las hijas canelas.

Según criadores y publicistas, el bruno se puede introducir en un cultivo con el fin de mejorar la calidad del plumaje, que llega a ser suave, fino y brillante. Pero, debemos tener cuidado de no abusar mucho de la dosis, por el fenómeno de contracción (BASEGGIO, 1989).

Las canelas de nuestra pajarería que nunca son muchas, resultan de portadores manchados (amarillos píos); asimismo, hemos tenido parisinos blancos y amarillos con manchas canelas de excelente plumaje, varias canelas de fondo blanco siendo una de ellas un extraordinario parisino y  canelas de fondo amarillo.

Rizada de París blanco manchado en bruno.

 

Siempre hemos acoplado las canelas uniformes con parisinos amarillos manchados en verde; no así, las parisinas blancas manchadas en canela. Como reproductoras, preferimos las hembras canelas de fondo blanco y blancas manchados de canela; más que, las canelas de fondo amarillo o amarillas con manchas canelas.

Actualmente, tenemos una hembra canela de fondo amarillo; a la cual, le hemos reservado un macho verde y un amarillo manchado para su apareamiento; asimismo, tenemos varios machos amarillos manchados portadores de bruno.

Los hijos e hijas de las hembras blancas brunas y brunas de fondo blanco siempre presentan buen volumen y una buena calidad de plumaje; en cambio, las de fondo amarillo, no es el caso en cuanto a volumen y calidad de pluma; la experiencia nos dice que producen aspectos negativos como la reducción de las plumas de la cabeza y perdida de talla

No obstante, en este último año, la pareja formada por una bruna de fondo amarillo con un manchado en amarillo de buena talla y con cabeza de gigante; resultó que la mayoría de su descendencia poseía buena talla, pero cabecita (pequeña) de gigante en algunos, poco volumen y poca calidad de pluma en todos; el macho había ganado un primer premio a nivel local en AGI.

Como el tamaño de la muestra, brunos y portadores de bruno, no es muy amplia; resulta poco representativa para afirmar qué cualidades aporta la pluma bruna o canela a la calidad de nuestros parisinos; lo que sugiere que debemos indagar más sobre este tema

Hembra Gris

Otros parisinos, que criamos en nuestra pajarería son los blancos y grises. El “GRIS”,  resulta de la combinación del verde con el con el blanco; es decir, los grises son verdes con el color blanco de fondo. existn toda una variedad de grises, que van del matiz laro al oscuro. Sin embargo, procuramos, porque lo preferimos, que el macho sea de un gris total; en cambio, aceptamos la hembra con partes claras o casi blancas en la zona ventral, cuello y cola: las hembras de color gris suelen tener buen tipo.

El parisino base de nuestra pajarería es de color “BLANCO”; ha sido el pájaro reproductor de más calidad que hemos tenido; sus características se ajustaban perfectamente al estándar; su material genético recorre la sangre de la mayoría de nuestros canarios, porque su descendencia siempre era de alta calidad; de su cruzamiento y progenie hemos obtenidos la mayoría de los parisinos que han ganado a nivel local, nacional y mundial.

Suponemos, que el color no garantiza la clase de este reproductor; sino su calidad homocigótica, capaz de transmitir sus genes de calidad a su descendencia.

Reproductor base de nuestra línea de parisinos; foto sacada el último año que se utilizó como reproductor

El color blanco en el canario, según GÍMENO (2001, pág 39) “no supone más que la ausencia en su plumaje de todo tipo de pigmento”; encontramos dos tipos de parisinos de color blanco: el dominante y el recesivo.

Los blancos dominantes, aparecen por una mutación de carácter dominante, de ahí su denominación, que impide la sedimentación parcial en su plumaje de los pigmentos amarillos, por lo que su apariencia es blanca. Únicamente queda restos de amarillo en los hombros y en las plumas remeras y timoneras. (CNJ/FOCDE).

La aparición del canario blanco recesivo, es debida a una mutación genética de carácter recesivo, de ahí su denominación, que impide totalmente la sedimentación de los pigmentos grasos. El aspecto de estos canarios es de un blanco nítido, sin que en ningún lugar pueda apreciarse resto alguno de lipocromo, hasta el punto de que su piel tiene una tonalidad azulada, al no poder colorear la grasa subcutánea. Estos restos que se aprecian mejor con las alas cerradas, deben ser mínimos (CNJ/FOCDE).

El PLUMAJE; en los parisinos debe se largo y ancho, fino y sedoso y muy voluminoso; asimismo, provisto de buenos rizos y con un esplendido brillo, como consecuencia de una alimentación adecuada y de los baños de agua, sol y aire que reciben cuando se ponen fuera del aviario en contacto con la naturaleza.

Con un plumaje de estas características podemos decir que el parisino resulta toda una fantasía, que lo “hacen parecer más grande de lo que es en realidad”; y que según (AUBAC, 1959)  “es cualidad esencial en la raza”. Para CNJ/FOCDE  el plumaje debe ser “largo, fino, sedoso y muy voluminoso”.

En los rizados de parís encontramos o distinguimos, como en la mayoría de los canarios de postura, tres tipos de plumas:  

 -          a) Plumas nevadas (fina  y sedosa).

 Son las plumas más adecuadas para acoplarlas con la pluma dura. En ingles se denominan Buff (nevados). Los parisinos que poseen estas plumas son los más preferidos para los concursos.

. Rizado de París. 1er Premio Nacional FOCDE 2009

Según CNJ/FOCDE “los nevados son aquellos canarios cuyo lipocromo no llega a cubrir totalmente las plumas, quedando su extremo y bordes blancos, lo que, les proporciona una apariencia de escarchadura blanca, que debe extenderse por igual y con homogeneidad por todo el plumaje”.

Las plumas nevadas tienen una estructura más ancha y larga,  presentando el borde de la pluma sin pigmentación, haciendo al parisino nevado más agradable a la vista que el intenso;  porque su plumaje, en su conjunto, aparenta mayor volumen. 

 -          b) pluma normal, media fina o semifina;

Entre la pluma intensa y nevada existen una diversidad bastante grande de matices, que dependerán de nuestra capacidad para distinguir las gamas del color y la textura de las plumas.

 -          c) plumas intensas (dura).

Tienden a ser plumas relativamente duras, bastante estrechas, cortas  y de fina textura; presentan una alta concentración de caroteno; lo que originan que estén pigmentadas hasta su extremo, es decir, el lipocromo se extiende cubriéndolas totalmente hasta el mismo borde; “en el estado homocigótico es letal” (BASEGGIO, 1989). Son conocidas en el ámbito anglosajón como Yellow (amarillo intenso clásico).

Según el CNJ/FOCDE, “se presentan en canarios de plumas más o menos larga, en los que el lipocromo  se extiende cubriéndolas totalmente hasta el mismo borde. Por ser un factor letal, debe, evitarse el apareamiento de dos sujetos de estas características”.

Recuerda Walker, G.B.R. y Avon, D., (2000, pág. 189),  en un intento de alentar un mayor uso en los concursos de los ejemplares intensos amarillo, la “Société Serinophile la Nationale” de Francia, introdujo en el año 1977 una regla según la cual se podía proclamar ganador a un Rizado de París si obtenía 88 puntos en vez de 90”. Continúan estos autores sugiriendo que “por desgracia, esta regla se aplica únicamente a los concursos franceses y es muy probable que la variante intensa de la raza se pierda en otros países”.

Rizado de París: 2do. premio Nacional 2007

Pero, debemos recordar, que el punto de referencia básico durante los apareamientos es respetar la regla, INTENSO  X  NEVADO; para intentar con este tipo de cruzamiento que la descendencia se aproxime en calidad de plumas al estándar de la raza. Principio, que conlleva  a mantener en los aviarios la pluma intensa.

El primer objetivo del aficionado es garantizar en sus parisinos la calidad de sus plumas (color, suavidad de textura, anchura, etc.). El apareamiento de dos intensos induce a delgadez y pérdida de volumen; en cambio, emparejando dos nevados ocurre lo contrario.

Nevado con nevado, alarga la pluma. Sin embargo, las plumas intensas como las nevadas pueden ser a la vez largas y cortas, duras y suaves con una gran variabilidad en su longitud total como en su textura; y es aquí, donde se complica la elección del macho y  de la hembra para formar parejas reproductoras.

“En una cepa o línea donde sobresale el tipo, es indispensable que la calidad del plumaje sea superior; porque si es difícil criar canarios con buen tipo, es mucho más difícil criar pájaros que manifiesten una óptima calidad de plumaje” (BASEGGIO, 1989)Aspecto, donde reside la habilidad del criador para conseguir los puntos de excelencia que se manifiestan en el estándar y son reconocidos por los criadores de parisinos.

Cuando cruzamos dos plumas nevadas (macho y hembra);  procuramos que los parisinos tengan un buen color y una buena textura de plumas; a la vez, deben presentar las buenas características que se reflejan en el estándar, para evitar una descendencia con un plumaje defectuoso aunque se produzca un aumento de talla.

El nevado resultante y siguiendo a ROBSON, (1911) lo cruzamos con un intenso en el siguiente año de cría, para no sacrificar ni el color ni la suavidad de textura y mantener en todo el parisino la calidad fina de plumas; esto es lo que hace que nuestro trabajo sea doblemente difícil.

Aunque mantengamos esta regla de INTENSO x NEVADO; como el material que trabajamos es indistinto (heterocigoto), no siempre se consigue el producto deseado, ya que no tenemos ninguna garantía, que, cuando hacemos este tipo de cruzamiento vayamos a obtener animales de excelentes cualidades.

El éxito dependerá de un equilibrio entre las distintas cualidades o características que define el estándar del parisino y la calidad del intenso y el nevado. De un intenso mediocre y un nevado bueno, no hemos obtenido descendencia de calidad. En cambio preferimos un buen intenso aunque el nevado sea mediocre.

Nuestros mejores parisinos han resultado de un cruce entre un blanco y una hembra nevada manchada en verde; y de un macho manchado intenso, de características gigante pariente del blanco mencionado anteriormente, con una hembra verde nevada.

Parece adecuado destacar que, en estos cruzamientos base de nuestro cultivo, se repartían los genes en la descendencia entre parisinos y gigantes; lo que, nos lleva a pensar, que por sus venas corría sangre de ambas razas. No obstante, sería improcedente acceder a la creencia de que el gigante defectuoso es parisino; consideramos que nuestros parisinos poseen bastante calidad.

Macho gris total con características de gigante

Para evitar la tendencia de regresión (DARWIN, 1809-1882) que suelen tener todos los animales volviendo a un carácter aparentemente perdido hace mucho tiempo (8); es necesario realizar un control minucioso de nuestros rizados para no perder de vista este hecho. Por lo que, debemos intentar realizar un mayor y mejor esfuerzo para no ser superado por este obstáculo y poder encontrar un camino por el  bien de las dos razas de nuestro aviario.

La meta marcada es conseguir dos cepas o líneas netamente diferenciadas con una progresión que se vaya alejando de la raíz; lo que implica una rigurosa selección, que a través de un pedigrí, garanticemos una separación de las líneas de raza. Por consiguiente, debemos mantenerlas bajo un control adecuado, como hemos mencionado anteriormente, para poder obtener una buena descendencia bastante diferenciada y no perder ninguna de las dos razas.

Como conclusión, la ausencia de intensos en los concursos es sólo consecuencia de lo poco valorados por jueces y aficionados; especialmente cuando se comparan con los nevados que han conseguido premios. El color y la calidad del plumaje en los parisinos los trasmite mejor el macho que la hembra; pero ambos deben tener excelentes cualidades, es decir,  lo más ajustadas al estándar,

No obstante, como hemos mencionado anteriormente, el aviario o pajarería, que no mantenga la pluma intensa así como la verde en sus dos variantes, tendrá un futuro lleno de problemas difíciles de resolver en cuanto a la calidad de su plumaje;  un intenso ajustado al estándar es un tesoro.

En un carnaval plasmado de plumas y colores, podemos distinguir claramente en nuestros Rizados de París, TRES RIZOS PRINCIPALES,

 

  1. el manto, 
  2. el jabot o pecho;
  3. los flancos o aletas;

y como complemento de esta exuberante fantasía de plumas y colores, podemos incluir en su plumaje un cierto número de rizos secundarios, los cuales se conocen como plumas SECUNDARIAS; encontrádose

  1. en la cabeza,  
  2. en el cuello y,  
  3. sobre la base de la cola

 

Destacar por último, las plumas de las alas, las plumas de las patas y la cola.

Finalmente manifestar que para crear una línea o cultivo de alto nivel genético con las características propias del estándar; el Prof. G. DE BASEGGIO (1989, 1996), nos recomienda en su quinta regla que: “el TRIO  debe estar formado por un macho de óptima calidad, pero sobre todo debe ser excelente en el color, calidad del plumaje, el porte y la talla”. Esto conlleva  recordar durante los apareamientos, las cualidades que aportan tanto el macho como la hembra.

En este marco genético podemos detallar que las características predominantes heredadas del macho son: la talla, el color, la calidad del plumaje y el porte;  y las heredadas de la hembra: el tipo, la cabeza, la forma y la constitución.

Características, todas ellas, que el criador debe tener presente en los apareamientos; las cuales hemos intentado priorizar en nuestro estudio sobre el parisino.

 

Esquema de un parisino

 

Características

blanco dominante con manchas amarillas remera del ala

Blanco Manchado: Subcampeón del Mundo en Portugal 2010 un año después.

 
 
Verde  uniforme por todo el cuerpo
 
 

Rizados de París de color verde

 

 

Notas

(1) Brachimorfo o Braquimorfo: (Del griego brakhýs, corto y morphe, forma). Sinónimo: BRAQUlTÍPICO. Forma poco elevada, ancha y gruesa, achaparrada y rechoncha; dicho de otra manera, cuerpo más corto y más ancho que lo normal. Presentan una relación equilibrada entre los diámetros longitudinales y transversales.

(2)   Larousse Enc. 1970.

(3)  Las claves de la escultura. Capítulo VI: El Volumen. Juan José Martín González. Edt. Planeta 1995.

(4)  “La hibridación de los canarios domésticos con el cardenalito de Venezuela, se lleva a cabo en 1920, con la introducción del factor rojo y el carácter mosaico, a través de la incorporación de nuevos genes, una mayor fortaleza y resistencia a las enfermedades en los ejemplares de factor rojo (vigor híbrido)” CUEVAS (2008, pág. 7).

(5) Pensamos, que la utilización del vocablo intracoberteras en vez de infracoberteras por el Dr. Régulo; es consecuencia de un posible error tipográfico al transcribir este concepto, cambiando la f por la t. No obstante, como estos conceptos en biología son difíciles de deslindar por el profano, parece adecuado no profundizar en el tema; sólo manifestar que usaremos el término infracoberteras para nombrar las plumas de esta zona. 

(6)  Este color aparece citado en el listado del capitulo II: “The Names given to Canary-Birds, according their federal Colours”, del libro, A New Treatife of Canary Birds de Hervieux de Chantelaup (1683-1747).

 (7) Aunque sin la precisión que nos gustaría, porque no somos criadores de color; la lectura de los libros, el Canario Isabela y el Canario Rojo del Prof. Cuevas Martínez, ha sido altamente constructiva.

Estas obras, sin lugar a dudas, pretenden acercar a los criadores y aficionados a las bases científicas y técnicas de la biología aplicada al pájaro canario; así como a sus procedimientos más elementales.

Libros, de fácil lectura, constituyen un instrumento útil para criadores y jueces. Por ello, una vez consultados, sería una falta imperdonable no reconocer el alto valor de su contenido en lo informativo y formativo; así como, por su contribución a la canaricultura y ornitología española.

(8)  “Las especies separadas presentan variaciones análogas, ofreciendo a menudo la variedad de una especie determinada algunas de las peculiaridades de una especie afín, o retrocediendo a cualquiera de los caracteres de un progenitor remoto” (Tomo I, pág. 230).

“Después de 12 generaciones, la proporción de sangre –valgámonos de una frase corriente- de cualquier antepasado sólo es de 1 en 2048; pues, aun así, se considera generalmente, como vemos, que esta reducidísima proporción de sangre extraña conserva la tendencia a la regresión” (Tomo I, pág. 231).

(9)  Por la imposibilidad de encontrar un vocablo que exprese el concepto de paracerco; hemos creído oportuno conservarlo como primer acercamiento a esta zona del parisino.

 

 

BIBLIOGRAFÍA

AUBAC P.: Le Serin Frisé Parisien, Ed. S. Bornemann, París 1959

BLAKSTON W.A.: Book of Canaries and Cage Birds. London 1878

CUEVAS MARTINEZ, R.: El Canario Isabela Edt. Hispano Europea. Barcelona 2008

DARWIN C. ( 1859).: El Origen de las Especies por la Selección Natural. Tomo I y II Ediciones Ibéricas. Madrid (1963).

DE BASEGGIO G. Y LOMBARDINI F.: Canarini Arriciati,  Ed. Agricole. 1974

DE BASEGGIO G.: Canarini Arricciati Pesanti: Parigino, Padovano, Gigante Italiano.

Mondo degli Uccelli, 1996.

DE BASEGGIO G. (1989).: Canarini: Cinque Magnifiche Razze Inglesi. Bologna 1990.

FOCDE. Estándar de canarios de postura

FOI. Criteri di giupizio di forma e posizione razze arricciati. 2006

FOI. Il mondo dei Canarini di Forma e Posizione Lisci. 2007

GÍMENO H.: La Magia del Color. H.G. Ediciones. Barcelona 2001

HERVIEUX  DE CHANTELOU  J.C. A New Treatise of Canary-Bird. Versión en inglés de Bernardo Lintot de 1718, impresa por ECCO 2010.

JANNIN J. (1852).: L’art  d’élever et de multiplier les Seins Canaris et Hollandai. Edt. Bornemann, París 1954.

LEGENDRE M.  Les Serin des Canaries – Ed. N. Boubée & Cia.  París 1955.

PROCTOR N. S. & LYNCH P.J.: Manual of Ornithology.YaleUniversityPress. New HavenandLondon, 1993.

ROBSON J. (1911): Canaries, Hybrids and British Birds in cage Aviary. (Milton KeynesUK.).

WALLACE R.L.: The Canary Book:SectionI.General Management of Canaries. Ed. L. Upcott Gill, 1872

WALKER, G.B.R. y DENNISAVON. (1982).: Canarios: color, forma y canto. Edt. Omega S.A., Barcelona 2000.

 

Revista Pájaros (FOCDE): N. 87 – Segundo trimestre 2011

De los SERINES HOLANDESES al AGI (II)

25 enero, 2012 Posted by hnosgarciaramos

 

LOS ORÍGENES:

 

Los orígenes del parisino se remontan al siglo XIX, pero es adecuado conocer que la segunda mutación del canario ancestral aparece en Flandes hacia el 1700, con la aparición de un canario ligeramente más grande; como cosa interesante y novedosa, el pecho cubierto de plumas rizadas.  Este canario es conocido como “Serin Hollandais” o Canario Holandés (3) y lo podemos considerar como el ancestro de todos los canarios rizados.    

El primer dato documentado sobre este canario aparece en el libro de  Hervieux de Chanteloup de 1766 y son introducidos en Francia (4) hacia 1740, como consecuencia de la visita que realizan a los Países Bajos la Duquesa de Berry y Hervieux de Chantelaup (5) gran especialista en la cría de canarios y escritor de libros de canaricultura.

Esta especie de canarios, según JANNIN (1852, págs. 10-11) es el resultado de la atención asidua de los aficionados, en la selección de los pájaros para unirlos en parejas. El origen proviene del canario ordinario, por las aportaciones de los más bellos y los más grandes, los cuales eran acoplados constantemente (6).

Estos canarios son traídos a Francia -hace aproximadamente cincuenta años- procedentes de Holanda y Bélgica, donde aparecen los primeros criaderos.

El serín holandés es notable por su cuello largo terminando en una cabeza fina, dócil, cuerpo arqueado por el desarrollo de su cola y la altura de sus patas. Difiere del canario ordinario por su talla, como en todas sus dimensiones.                        

Fig. 1 y 2. Canario ancestral y Serín Holandés; extraído del libro de J.Jannin (7)

 Existían dos tipos de serín holandés; el primero llamado “double” (doble), el cual las plumas del estómago son muy abundantes e implantadas de tal modo, que forman a la mitad una clara separación, que permite introducir, sin mover, el espacio de un canal libre [sic] de plumas. El segundo de nombre “simple” las plumas del estómago están dirigidas a un solo lado.

En cada una de estas dos clases, de serins holandés, existen dos variedades diferentes: la primera llamada “jambes de chenilles” (piernas de oruga), se llaman así, porque las patas de los pájaros están desnudas de plumas; la segunda se llama “culottée” (pantalones), llamado así, porque los sujetos a diferencia de los anteriores tienen los muslos con abundantes plumas.

El serín holandés debe cumplir todas las condiciones de belleza, que según este autor son: 1.-  ser alto de piernas; 2.- tener la cabeza separada de los hombros (cuello definido o largo);  3.- presentar en toda su longitud, una forma ligeramente arqueada; 4.- tener las plumas del dorso sedosas cayendo a ambos lados y las situadas en la cola rectas sin formar en su extremo un abanico como los canarios ordinarios.

En cuanto a los colores, comenta que son  absolutamente iguales a los de esta última especie [sic] (canario ordinario).

Estos bellísimos canarios, llamados por BUDAN  (1911, pág 39)  “I canarini Olandesi”, “muestran la evidencia del sorprendente cambio a la que es susceptible la disposición natural de un ser vivo, gracias a la intervención inteligente y hábil del hombre”.

“El canario holandés, es la única raza criada con la sola preocupación de su aspecto, que es bien conocida por nosotros, destacando por lo grande y lo extraño de su plumaje” (BUDAN, 1911, pág. 40).

Fig. 5.- Canario holandés de 1780 del libro de E. Budan (8).Con rizos en el pecho y abdomen.

“Con el paso del tiempo, a través de cruzamientos y selección, se produce gradualmente un cambio evolutivo muy notable en estos canarios; causando la transformación de su cuerpo, que se estira y se hace más largo, aumentando algunos centímetros sobre los canarios normales. Asimismo, el cuello se hace más delgado; la cabeza se empequeñece y se aplana, con un pico más grueso y más corto; las patas y los dedos se agrandan tomando una forma más rígida y recta; adquieren una posición ligeramente horizontal.

Los rizos que adornan los costados del pecho se unen a la mitad para formar el jabot; los de encima de la espalda se extienden en doble penacho y caen sobre los lados en rizos redondeados, con flancos girando hacia arriba. Las plumas de la cola y las alas se hacen más largas y más rígidas; las plumas de las alas algo más separadas del cuerpo; con una cola doblada rasante al posadero, que termina en forma cuadrada. Estos canarios, no deben medir menos de 16cm de largo” (LEGENDRE, 1950; DE BASEGGIO y LOMBARDINI, 1974; DE BASEGGIO 1996).

Para BUDAN, (1911, págs 40-41), las plumas del cuello, que son muy largas, se entrecruzan en el pecho y en la parte superior del vientre; así como en la espalda para cubrir la extremidad superior de las alas. El macho está generalmente más equipado de plumas rizadas que la hembra. El plumaje perfecto aparece en la tercera muda (2 años de vida).

Los holandeses tienen un porte orgulloso y derecho; mantienen la cabeza en posición horizontal; las alas cerca del cuerpo, pero algo retirada del cuello, con el fin de mostrar la parte posterior ligeramente arqueada (hombros).

A pesar de la aparente solidez, los canarios holandeses son bastante débiles y delicados; la raza se ve afectada por el parentesco y necesita revitalizarse mediante cruces fuera del criadero. Solo, de esta forma, se puede mantener su privilegiada longitud y su plumaje espeso y completo.

No son extraordinarios cantores; están sujetos a frecuentes cambios y son menos prolíferos que otras razas; saca con buen éxito solo una parte de su descendencia; su color mas usual era el amarillo en sus distintos tonos y los hay en verdes e isabelas.

Los holandeses con un extraordinario plumaje desarrollado sobre la extremidad superior del ala (hombros); los aficionados les daban el nombre Trombettieri parigini (9), esto solo por la belleza y no por el canto, que no es mejor que otros canarios holandeses. Los más grandes y plumosos tenían el pomposo nombre de Lord Mayor

“Con estas características, hacia 1790 se obtiene un nuevo canario (Frisé Holandés). Su denominación Holandés viene más de la forma que presentan sus aletas girando hacia lo alto y semejante a la cofia de los campesinos holandeses que al ancestro” (DE BASEGGIO, 1996).

“Estos canarios rizados, muy diferentes a otros canarios, constituyen  hacia 1850 una raza bien definida, los cuales eran criados en Holanda, Bélgica y norte de Francia”. (LEGENDRE, 1955; DE BASEGGIO 1996).

Las características de los rizados holandeses hacia 1860 se pueden describir según DE BASEGGIO Y LOMBARDINI, (1974, pág. 10), como sigue:

El canario debe tener un pico corto y robusto. La cabeza  plana. Lo largo del cuerpo no debe ser inferior a los 16 cm. Los rizos deben adornar los dos lados del pecho y deben unirse en el medio para formar el “Jabot”. Si esto continúa en un amplio collar, el canario es llamado “Lord Mayor”. Las plumas de los hombros y de la espalda deben caer en sus lados, formando amplios rizos llamados “épaulettes” o “rouleaux”. Si las plumas de los hombros y de la espalda son bastante desarrolladas a ambos lados, el canario es llamado “Trompetero del Rey” o “Pájaro Trompeta”. Las grandes plumas del ala y de la cola deben ser rígidas. Las plumas de la rabadilla y de la grupa a veces son largas y rizadas y cuelgan entre las patas y la cola y son llamados “étendarts”. La cola debe replegarse hacía el posadero y debe terminar en punta cuadrada. Patas derechas, con dedos y uñas largas”.      

Fig. 6. Frisé Holandés extraido del libro de M.Legendre y Fig. 7. Frisé Holandés hacia 1793 extraído del libro de G. De Baseggio (7)

“Apreciados y valorados por su calidad y belleza, son adquiridos por aficionados de distintos países; que acoplando los Frisé Holandeses con canarios comunes en las distintas regiones por los criadores, logran hacia 1860 las siguientes variedades de canarios rizados: Holandés Belga o Frisé Bossú; Frisé Roubaix u Holandés del Norte, llamado en Alemania Frisé Munichois; Frisé Brabacóns;  y Holandés Parisién.

Coexistiendo, en las diferentes variedades, dos tipos de frisés, uno con los muslos desnudo de plumas, llamado “Frisé á Jambes de chenille”, es decir, frisé con piernas de oruga y otro con los muslos emplumado llamado “frisé  culoté”;  con una talla que según los sujetos oscilaba entre los 16 y 21cm”. (DE BASEGGIO, 1996)

“El número de aficionados y criadores aumenta de año en año en París y en 1866 se funda una asociación de nombre “Societé Serinophile”  para estimular y ayudar a los criadores del “Serín Holandés”. En 1867 tiene lugar en París, la primera exposición de canarios rizados, que se lleva a cabo el primer domingo de noviembre en el café de Poissy, situado cerca del mercado de pájaros, lugar de reunión de los aficionados.

Asimismo, se funda una asociación de canarios llamada “Societé Serinophile de París” (LEGENDRE, 1955; LOMBARDINI Y DE BASEGGIO, 1974; DE BASEGGIO, 1996) y que algunos autores la citan como “Serinophile Parisienne” (WATRIN, 2000); aunque otros, como (AUBAC, 1959; GICQUELAIS, 1975) la llaman “La Nationale”; y conjuntamente “Societé Serinophile de París, o, La Parisienne” (ZINGONI, 1996). Con el tiempo los aficionados aumentan y continúan organizandose cada año un concurso en la “Exposición Avícola Internacional de París”.

“La mayoría de los canarios resultante de los cruces llevados a cabo en esta época tenían la espalda encorvada y la cabeza inclinada hacia delante, a excepción de ciertos sujetos, llamados Frisé Holandés Parisién, los cuales alimentados a base de una dieta especial compuesta de pasta muy nutritiva; y sometidos a una cuidadosa selección; con el correr de los años aumentan su talla y su volumen. Los aficionados de la región de parís se entusiasman por estos canarios y van abandonando los Frisé holandeses (10) para dedicarse por completo a cría de estos nuevos canarios.

Con el correr del tiempo y en torno al 1870, el Frisé Holandés Parisién se va transformando hasta tomar una forma más larga y erecta con un aumento de talla; no posee el cuello largo hacia delante, ni la cabeza de serpiente y presenta más volumen que el frisé holandés.

Cubierto de plumas largas, finas y muy rizadas que lo envuelven como el “vapor de un barco” o como una “coqueta de

Fig. 8. Frisé Holandés Parisién; extraído del libro de G.Baseggio y F. Lombardini (1974) (7)

la bella época”. Lo forman bastantes plumas rizadas y bien proporcionadas sobre la espalda y los hombros; un enorme jabot sobre el pecho; los crepados (aletas) en los costados simétricos; sobre la cabeza un gorro adornado con rizos a veces muy pequeños;  la cola cuadrada en su terminación y en su base plumas en forma de lanceta (plumas de gallo).

Todo esto, lleva a los criadores a creer que es un canario diferente al Frisé Holandés y lo llaman FRISE PARISIEN. Por consiguiente podemos considerar a 1870, el año del nacimiento de una nueva raza: El Rizado de París, Parisino o Parisién” (LEGENDRE, 1955; DE BASEGGIO y LOMBARDINI, 1974; DE BASEGGIO 1996).

“No obstante, los primeros rizados de parís, no tenían ni la talla ni el plumaje de los actuales rizados. Generalmente su talla no superaba los 20cm y su plumaje no era muy voluminoso con relación a los actuales parisinos; la cabeza carecía de adornos (gorro y casco) y si poseía algo era un pequeño mechón; la nuca y el cuello con apenas rizos. Entre sus defectos se encontraban, la cola escalonada o bifurcada (golondrina); aletas muy diferente entre si; un jabot poco voluminoso formado por pequeños rizos que cubren todo el pecho.

Pero, con el correr de los años, los criadores franceses, logran un continuo y constante aumento de talla y rizos, como consecuencia de una adecuada selección de los reproductores, unos acertados cruzamientos y una rica alimentación” (DE BASEGGIO y LOMBARDINI, 1974; DE BASEGGIO, 1996).

Hacia el año 1880 la fama y belleza de estos canarios rizados da la vuelta al mundo y muchos aficionados de Brasil, Argentina y Chile llegan a París en busca de parisinos de gran calidad a precios altísimos

“En 1884 en París se funda una nueva asociación, sólo para criadores de Frisé Parisién, y se llamó la “PARISIENNE”, la cual da un importante impulso a la difusión del Frisé Parisién, desarrollando las bases de su cría, así como su estándar” (AUBAC, 1952;  De BASEGGIO y LOMBARDINI, 1974; DE BASEGGIO, 1996).

 El Frisé Parisién hacia el 1890 es descrito por (DE BASEGGIO Y LOMBARDINI, 1974, pág. 26), como sigue:

El Frisé Parisién es un magnifico canario presentando plumas vaporosas finas y largas, que lo envuelven como “un  vaporeaux boa, comme une coquette de la Belle Epoque” – usando una ingeniosa frase de los criadores de aquel tiempo -. El pico es relativamente pequeño. La cabeza con plumas lisas, mejillas y pescuezo con cortas plumas rizadas. Los hombros y el dorso deben tener espesos rizos que caen sobre los lados (llamados “épaulettes). Sobre los costados deben estar las aletas  “nageories”,  una en cada lado, larga, fina y espesa, girando hacia lo alto. Sobre cada lado, en la base de la cola deben colgar finas plumas en forma de agujas, llamadas “plumas de gallo” (plumes de cop). La “canastilla” (jabot)  debe ser doble y proporcionalmente conjuntada. Los muslos pueden ser con plumas lisas, y en tal caso se dice que el canario tiene las “patas de orugas” (Jambes de chenille); bien con los muslos provistos de plumas lagas y rizadas, el canario es llamado “ patas con medias”  (Jambes culoté). La cola debe ser en su extremidad cuadrada y las plumas deben permanecer unidas unas a las otras. La cola de golondrina, llamada “cola milano” (queue d`hirondelle) y la “cola en punta” (queue en Pointe) deben ser considerados graves defectos y, por tanto, deben ser desechados los sujetos que presenten este defecto”.

“En aquellos tiempos, la cría de estos canarios tan refinados no era muy fácil y los criadores de la época piensan y no sin razón, que el Centocchio o Pamplina ( Mouron des Oiseaux), planta herbácea salvaje muy difundida perteneciente a las familia de las Caruophyllaceae con la flor blanca y las hojas ovaladas pegadas a un delgado tallo alargado, eran imprescindible para la salud de los Canarios Rizados y para el brillo y fortaleza del plumaje.

Como consecuencia, surge el cultivo de esta planta, en los alrededores de París (zona de Puteaux), al ser solicitada tanto la planta como su semilla” (LEGENDRE, 1955 y DE BASEGGIO, 1974,1996). Planta que actualmente se encuentra en nuestros campos y jardines; utilizada en el periodo de pre-cría y concursos por nosotros.

Para LEGENDRE, (1955, pág 84) el “Frisé parisién presenta una gran diversidad de colores: blanco, amarillo paja, amarillo oro, amarillo, naranja y numerosos manchados. El tono Isabela parece haber desaparecido; en contra, al parecer existen los grises. En todos estos colores se encuentran sujetos que sobrepasan los 20cm, el tamaño mínimo exigido e los concursos”. Aunque DE BASEGGIO (1996, pág. 18) matiza, que la  talla de los Frisé Parisién oscila entre los 19 y 21cm.

Conforme pasan los años y la correspondiente selección tendente a mantener la talla y aumentar los rizos. Los Rizados de París alcanzan una belleza tal, que su fama se expanden por todo el mundo.

“Aumenta su talla; la cabeza se cubre de abundantes plumas onduladas, una calota o un casco que puede ser un casco simple o un casco doble; un collarín a la base del cuello, con plumas vueltas hacia la cabeza; las plumas de los flancos más amplias y simétricas;  alas largas y con la punta no cruzadas; la cola tenía una base ancha y fuerte (característica esta, más bien extraña en los Rizados de París modernos) y con punta cuadrada; su plumaje rizado se hace mas largo y abundante, cubriendo con abundante emanación de plumas (cultotée) los miembros; las uñas largas en sacacorchos, con presencia o porte recto entre 45 y 50 grados respecto al posadero; el conjunto del plumaje simétrico” (LEGENDRE, 1955; DE BASEGGIO, 1974,1996).

Tomando la talla (11) como referencia, se pueden agrupar en los siguientes tipos: talla pequeña, con un mínimo de 19cm. muy vigorosos y fáciles de criar con ellos; talla mediana, no superan los 20cm, son bastantes comunes y poco fértiles, presentan defectos y taras hereditarias; talla gigante, podían superar los 22cm. y eran delicados y malos reproductores.

“Los años de oro del rizados de parís fueron entre 1900 y 1914, ya que fue la vedette de todos los canarios. En este

Fig. 9.- Cubierta del libro de P. Ausbac (1953/1959)

periodo, aficionados de Bélgica, Holanda Suiza, España, Persia, Brasil, Argentina e Italia visitan París y adquieren sujetos de gran clase a precios altísimos”  (AUBAC,1959; LEGENDRE, 1955;  DE BASEGGIO Y LOMBARDINI, 1974; DE BASEGGIO, 1996)

“En 1904, se crea la Societé Serinophile de París et de France” DE BASEGGIO (1996, pág. 18); ZINGONI (1997, pág. 559).

“En febrero de 1922, siendo presidente Monsieur G. DELPRAT, Oficial del Mérito agrícola, criador y Presidente distinguido de la “La Parisienne”; la Sociedad Serinofhila fundada en 1884, aprueba por unanimidad un estándar del Rizado de París y su escala de puntuación.

Este canario frisé parisién no solo es el más grande y el más bello de todas las variedades de canarios rizados, sino que también es gigante entre todas las razas o variedades de canarios que existen. Su talla debe estar entre los 20-21cm, medida desde la punta del pico al extremo de la cola, con una abertura alar mínima de 29-30cm.

Es un pájaro grande y fuerte, salud robusta y muy resistente, tan fértil  y cantor como el canario común y se distingue por varias peculiaridades que le son propias de la raza: su fuerza, su plumaje y su elegancia” (AUBAC, 1952, pág. 43).

Escala de puntos del Rizado de París, aprobada el 22 de febrero en la Societé Sérinophile “La Parisienne”. (AUBAC, 1952, pág.  48).       

 

 Fuerza y talla……………. 10
 Plumaje, cantidad y calidad 10
 Elegancia, porte 10
 Manto, hombros, bouquet (ramillete9 10
 Jabot doble y bien desarrollado 10
 Aletas fuertes, girando hacia lo lato, simétricas 10
 Cabeza   6
 Cuello   2
 Oliva, pluma de gallo   5
 Alas largas, regulares (uniformes) no cruzando sus puntas 10
 Patas culotées, jambes de chenille, dedos   5
 Cola   8
   
 El pájaro perfecto debe tener un total 100

 

Si sumamos los puntos de la escala, resulta un total de 96 y no de 100 puntos. (12)

En 1957, en París, se celebra una Asamblea Extraordinaria y se crea la “Societé Serinophile et Ornithologique LA NATIONALE, sede Sociale: 1, Place de l`Hotel de Ville – París”. (DE BASEGGIO, 1996, pág 19).

Monsieur M. PINAU (13), basándose en la escala mencionada anteriormente, preparó la siguiente tabla de puntos aprobada por la  “Societé La Nationale” (LEGENDRE, 1955; DE BASEGGIO, 1974,1996).
 
 
  

 Fuerza y talla……………. 10
 Plumaje, cantidad y calidad 10
 Elegancia, porte 10
 Manto, hombros, bouquet (ramillete9 10
 Jabot doble y bien desarrollado 10
 Aletas fuertes, girando hacia lo lato, simétricas 10
 Cabeza   6
 Cuello   2
 Oliva, pluma de gallo   5
 Alas largas, regulares (uniformes) no cruzando sus puntas… 10
 Patas culotées, jambes de chenille, dedos   5
 Cola   8
 Condición General      
                         Total………………………………………………. 100

 

En  1960 la sociedad cambia de nombre “Club National de Canaris de Postura LA NATIONALE.” (DE BASEGGIO, 1996, pág 19).            

Fig. 10.- Frise Parisién extraído del libro de M. Legendre (1955); Fig. 11.- Frise Parisién extraído del libro de P. Aubac (1959) y Fig. 11.- Frise Parisién extraído del libro de L. Gicquelais (1975) (7)

Pero, según indica GICQUELAIS (1975, pág 50), durante un periodo de tiempo bastante largo (14), se produce un doloroso declinar en la cría y selección de los rizados de parís en Francia, como consecuencia de intereses económicos por parte de viejos criadores.

Estos canarios, con una medida entre 20-21cm, con plumas rizadas, pero con una forma bien definida y armoniosa, un porte altanero y orgulloso tenían mucho éxito entre los aficionados nacionales y extranjeros.

Pero, lamentablemente, su precio era elevado y algunos de nuestros viejos criadores obtuvieron buenos beneficios de sus mejores pájaros, los cuales eran vendidos por sumas enormes al extranjero, especialmente Italia y Bélgica; aunque con el tiempo, estos precios, sin dejar de ser bastante altos para los aficionados, se estabilizan y se hacen asequibles.

Sin embargo, estos criadores continúan vendiendo sus pájaros al extranjero, negándose a venderlos en Francia, con el único objetivo de mantener el monopolio y no arriesgarse a ser superado por una generación más joven y más emprendedora. El resultado fue catastrófico ya que el número de buenos parisinos comienza a disminuir.

Este proceder fue un error tanto en el plano comercial como en el humano, ya que impidió la continuidad de una nueva generación de aficionados para expandir y mantener la calidad de la raza; esto desilusionó a los aficionados más fervientes y la raza cayó en el olvido.

Continúa GICQUELAIS (1975, págs. 50-51) manifestando, que la situación volvió a la normalidad con un mayor número de aficionados partidarios de esta variedad de rizados y con la esperanza de que no se vuelvan a cometerse los mismos errores, el rizado de parís retornó a Francia. 

No obstante, adquirir estos rizados presentó cierta dificultad, lo que es de agradecer a los que ayudaron a esta recuperación; porque, pagaron precios astronómicos en el extranjero, especialmente en Italia y Bélgica. 

Las aves procedentes de Italia, a pesar de su elevado precio;  lejos de tener un estándar de primera clase, poseían características distintas al parisino y hubo que modificarlos para obtener parisinos de calidad. Conseguir los buenos parisinos, que fueron apreciados por su belleza, ya que forman con los rizos hábilmente curvados un conjunto perfecto que los hace incomparable, llevó mucho trabajo.

“En 1978 en Breda, la OMJ de COM aceptó la propuesta de la NATIONALE, que cambia algunos puntos de algunos conceptos del estándar de 1920, sobre la base de que el cambio tiene que preservar la Raza del Frisé Parisién.

En la localidad de Sucy-y-brie, el 27 de noviembre de 1983 las sociedades: Sección Nacional de Canarios de Postura y el Club LA NATIONALE, se fusionan en una sola Sociedad, denominada Sección Nacional de Canarios de Postura LA NATIONALE, que en una notificación el 26 de marzo de 1986 a la prefectura de París toma el nombre de Club Tecchnique Posture (CTP). Poco después de la fusión se disolvió y uno de los dos es reconocido por la UOF-COM France” (DE BASEGGIO, 1996, págs 19-20) (15).

 

La escala de puntuación FRISE PARISIEN  secc. OMJ/COM. Mundial 2010. 

 

   Tête, collerette, favores;  cabeza, collar, patillas 15
   Manteau ou épaules, bouquet; Manto o espalda,    ramillete 15
   Jabot;   Jabot 15
   Nageoires;    Flancos 15
   Plumes de coq, olive, culottées;   Plumas de gallo, olivas y culotes 10
   Pattes, queue, ailes;  Patas, cola y alas 10
   Taille, forme, maintien; Talla, forma, posición 10
   Plumage, condition; Plumaje, condición general 10
   
   TOTAL 100

 

 

Notas

(4) Serín Hollandais,  este serín, producto de la segunda mutación del canario común, tenía como novedad interesante plumas rizadas en la región ventral”.

Sin embargo, según JANNIN, (1830, pág. 10), cuando describe los tipos de serin holandés, matiza que las “plumas del l’estomac”(estómago) son…….; asimismo, LEGENDRE, (1957, pág 77) describe el serín holandés como un pájaro que “tenía plumas rizadas en el “ventre (vientre)”; en cambio De BASEGGIO, (1996, pág 12) lo describe “……..que presentaba algunas plumas rizadas en el “petto” (pecho)”. 

Fig.3.- Canario Holandés extraído del libro de G. de Baseggio;Fig 4.- Canario holandés del libro de M. Legendre (1)

Aunque, la terminología usada por estos autores representa conceptos bien distintos y limitados, su incorrecta utilización puede crear ciertas dudas. Por ello, debemos conocer que la “región ventral” de un canario la forman: el “pecho”, es decir, la zona ventral del tórax, visible desde la parte delantera, el cual está cubierto aproximadamente ¾ de plumas y el “abdomen” la zona más ventral a lo largo de la línea media del cuerpo, que se extiende desde la parte posterior ¼ del esternón a la pelvis.

A partir del párrafo anterior, pensamos, que estos autores no se referían al estómago y vientre como órganos funcionales independiente, sino a la totalidad de  la región ventral; en cambio, el concepto “pecho” utilizado por el  Prof. De BASEGGIO, no lo tenemos tan claro.  No obstante, pensamos, que la mutación debería haber estado en la región ventral; como, nos muestra la cubierta posterior del libro de E. BUDAN y no en el pecho o el vientre.

(4) Los rizados Holandeses en Francia, la introducción del rizado holandés según  AUBAC (1959, pág. 13); DE BASEGGIO y LOMBARDINI (1974, pág. 12); DE BASEGGIO (1996, pág. 13), se lleva a cabo hacia 1740, cuando la Duquesa de Berry en compañía de Hervieux de Chanteloup, visitan los grandes criaderos o aviarios del Frisé Holandés en los Países Bajos; adquieren algunos ejemplares de gran calidad y los introducen en Francia. Canarios que, con el correr del tiempo, son los progenitores de los actuales canarios rizados. 

Este dato, nos ha sido imposible comprobarlo en la fuente original; porque el texto utilizado para elaborar este trabajo es una versión en inglés de Bernardo Lintot de 1718, impresa por ECCO 2010; no figura fecha alguna sobre la visita a los Países Bajos, ni sobre la  introducción de los serines holandeses en Francia, aunque si muestra una partitura de música y como se hace una jaula.

No obstante, LEGENDRE (1953, pág 29-30, 77) expone una cita textual de Hervieux de Chantelaup recogida de la versión revisada de 1776 y que de forma resumida dice: hacia 1700 los serines estaban muy extendidos en Francia y que el serín holandés era famoso por su belleza.

Es obvio señalar, que la fecha de (1700) no concuerda con la citada por otros autores (1740); así como, que en el libro de AUBAC (1952, pág. 13) la llegada de los serines holandeses figura hacia 1840 y no 1740. Sin embargo, en el libro de P. Aubac puede figurar en la fecha un error tipográfico.

En tanto JANNIN (1852, pág 10), menciona este hecho en su libro, con la frase “il y e environ cinquante ans”, cuya traducción literal sería “alrededor de cincuenta años”; hecho que pudo haber sucedido hacía 1800; mencionando que provenían de Holanda y Bélgica.

La diferencia aproximadamente de cuarenta años, no la podemos considerar como una medición real y exacta; los tiempos marcados por estos autores no equivalen a tiempos reales, porque usan expresiones de intervalos como: hacia…., alrededor de…., aproximadamente…, sobre… etc. Por ello, pensamos, que las fechas de llegada a Francia de estos canarios están próximas o coincidentes -en una franja de tiempo- entre los autores citados.

(5) Herviux de Chateloup, J.C. (1683-1747). Naturalista de París. Inspector de bosques y jardines de París y provincias. Experto canaricultor  muy famoso en Francia y criador de cientos de canarios en su propio criadero. Director de los criaderos de canarios propiedad de las más grandes familias de Francia como la princesa de Condé a quien le dedica su obra maestra y la duquesa de Berry.

Famoso por su libro “Nouveau Traité des Serins de Canarie”; su versión original es de 1705 y la más antigua que existe en la actualidad es de 1709. Esta obra tuvo varias ediciones hasta 1776. La última revisada y corregida fue la de 1740,  ya que murió en 1747. Después de su muerte tendrá lugar la edición de 1766 y a partir de esta fecha hasta 1802 aparecerán otras adaptaciones bien diferentes. Esta obra, sin lugar a dudas, ha ejercido gran influencia en las futuras generaciones de criadores y publicistas.

Asimismo, nos gustaría recordar como anécdota, que esta obra ha sido la más plagiada de la historia; dato conocido por transmisión oral desde hace bastante tiempo. Sin embargo, no hemos encontrado fuentes con cierto rigor que lo prueben.

(6) JANNIN J.;  L’art d’élever et de multiplier les Serins Canaris et Holandais, es de 1852 y editado en París. El utilizado para este trabajo, corresponde a una edición de bolsillo de diciembre de 1954, editado por S. Bornemann. Es un pequeño libro o cuadernillo de 36 páginas bastante interesante para la época. La edición de 1852 la conocemos por la referencia bibliográfica de (De BASEGGIO, 1996, pág 197).

Describe las características del serín, sus jaulas y la construcción de sus nidos, los acoplamientos, la forma de acoplar un macho con varias hembras, la alimentación antes de los acoplamientos, la puesta, los huevos la incubación, el nacimiento de los pichones, la educación de los jóvenes, como distinguir los machos de las hembras, indicadores utilizados para distinguir los viejos canarios de los jóvenes, como enseñar a los canarios a cantar y las enfermedades en los canarios.

Cabe destacar que JANNIN J. cita a este canario en el prefacio de su libro como l’espece holandés y no menciona “frise holandés”, esto nos hace pensar que  vivió, una franja de tiempo, en la evolución del serin holandés. 

(7)…los dibujos y figuras que se muestran en este trabajo pertenecen a los autores de los libros consultados para el desarrollo del mismo. Quizás, su utilización no sea del todo correcta, pero, por su importancia para el análisis de ciertos aspectos de nuestro trabajo, resultan más interesante mantenerlos que generar unos nuevos

Porque; a través de estas imágenes podemos captar como representan sus visualizaciones estos reconocidos autores; como consecuencia, del estudio descriptivo, de las distintas características del canario holandés en las distintas fases de su evolución hasta llegar al rizado de París.

Caracterizaciones, que al ser representadas a través de las imagenes expuestas, generalmente, no se acercan a la realidad; sino que, pueden estar dentro del mundo de lo imaginario.

El hecho de que hallamos colocados dos o tres dibujos, que parten de una misma descripción – uno frente a otro- no han sido por mero diseño gráfico; sino, para contrastar las interpretaciones y visualizaciones que hace cada uno en su libro.

Esto supondría, que si nosotros hiciésemos otras figuras, serían distintas; porque a través de nuestros sentidos, la forma de recibir, elaborar interpretar seria diferente, ya que depende de muchas características personales

Para reforzar esta tesis,  hemos querido mostrar una foto del frisé holandés de LEGENDRE (1957) que contrastamos con el dibujo DE BASEGGIO (1996) y la descripción que hace LE ROY (citado por LEGENDRE, 1957, págs 80-81).

Por ello, cuando leemos las características, que le son propias a un canario de postura rizada, podemos llevar a cabo distintas funciones, como: puntuarlos, seleccionarlos para la reproducción, para los concursos o dibujarlos en un papel tal como nosotros los visualizamos.

Al fin y al cabo, el enjuiciamiento como la selección de nuestros mejores parisinos, no es más que la visualización de la descripciones de las características del estándar una vez leídas.

Entonces, ¿dónde encontramos o se encuentra el referente o criterio de visualización?, para acertar en la toma de decisiones en el momento de la selección por parte del criador y el enjuiciamiento por parte del juez.

Generalmente, este criterio no existe, sino que está difuminado en la propia visualización de cada uno; es decir, de la forma en que percibamos al parisino. Percepción que permite al organismo a través de los sentidos, recibir, elaborar e interpretar lo que vemos; pero esta interpretación debe ser cuidadosamente estudiada para no caer en que nuestra visualización es el patrón único de referencia para el enjuiciamiento.

Como consecuencia de lo anteriormente expuesto; ocurre, en la práctica habitual y con bastante frecuencia, que en rizados distintos, una misma característica del estándar es valorada con la misma puntuación;  aunque, en uno esté mejor construida que en otro.

Lo que nos lleva a pensar que; el juez, al leer y estudiar las características del estándar, visualiza en su cerebro al parisino, y, a partir de ahí, no se detiene en los detalles; sino, que lo valora y puntúa globalmente. Observando por nuestra parte, que parisinos con alguna característica de AGI y AGI con característica de parisinos aparecen en los concursos con tan altas puntuaciones consiguiendo galardones de excelencia.

En el supuesto caso, que no ocurriese de la manera que lo hemos descrito, o, no se aceptase este análisis; podríamos llegar a la simple conclusión que, el juez y el criador,  no conocen con detalle las características especificas del estándar como consecuencia de su falta de experiencia en el estudio y manipulación de esta raza.

Superar este problema, requiere algo de tiempo y dedicación.  Como la visita a grandes criadores de la raza, la asistencia frecuente a exposiciones de alto nivel, a reuniones de grupos de trabajo, donde criadores destacados de la raza son invitados con sus canarios, etc.

(8)  Fig. 4.- Canarios holandeses: dibujo extraída del libro, “Il canarino e le sue Raza” del Conde E. BUDAN, 3ª edición, revisada. Catania 1911. Estos serines holandeses, según G. de Baseggio, son de 1780; no podemos confirmar este dato, porque la parte inferior de la cubierta posterior de nuestro libro está deteriorada y no se puede recoger toda la información. En ella, podemos observar como los rizos cubren toda la región ventral: el pecho y el vientre.

(9)  Trompeteros del Rey; citado por BUDAN, 1911; ROBERTI, 1967; De BASEGGIO y LOMBARDINI, 1974; De BASEGGIO 1996; es uno de los nombres que se le daba en aquella época al frisé holandés,  porque su principal atractivo residía en la ondulación de su manto, plumas largas y rizadas que caen a ambos lados de los hombros, recordando las charreteras de ciertos uniformes militares antiguos; en especial el uniforme de los trompeteros del ejército holandés.

(10) Reconstrucción del frisé holandés 1950; como consecuencia de que algunos criadores siguen fieles al frisé holandés; en el periodo posterior a la segunda guerra mundial, surge un movimiento a favor de conservar la raza.

Según LEGENDRE (1957, pág 80-81), un aficionado Nantes, M.R. LE ROY,  quería recuperar y conservar esta raza. Para ello, funda con algunos amigos el “Club del  Frisé Holandés”, siendo su primer objetivo alcanzar el tipo ideal; es decir, el que existió en tiempos pasados.

Para ello, M. R. LE ROY, describe al canario Frisé Holandés, en la revista de “Journal des Oiseaux”, editada en París por M. EMILE LINET, como:

“Dicho canario debe presentar en toda su longitud una forma arqueada;  la cola debe  tocar el posadero; poseer rizos cortos, abundantes y bien simétricos; la forma del pájaro esta en la longitud de su cuerpo y su aspecto elegante y fino. El plumaje se puede dividir en tres tipos principales de rizo el manto el jabot y los flancos. Para ser perfecto debe tener un pico corto y grueso, una cabeza plana llamada de serpiente, un cuello largo y bien soldado a los hombros Las puntas de las alas deben tocarse pero no cruzarse. Las patas deben ser largas y rectas. La cola abierta (cola hirondele) se debe evitar porque es un defecto muy grande. Debe tener los muslos emplumados para ser admitido en los concursos”.   

Fig. 12. Frisé Holandés, dibujo de G. de Baseggio según los describe M.R. Le Roy.; Fig. 13. Foto extraída del libro de Marcel Legendre (7)

 Escala de puntos para los canarios frisé holandés 

   Longitud 10
   Hombros simétricos     15
   Jabot en forma de cáscara 15
    Flancos largos y bien proporcionados 15
   Cabeza plana, pequeña inclinada hacia delante 10
   Cuello delgado 10
   Patas altas, actitud altanera 15
   Condición general 10
   
   TOTAL 100

 

Escala de puntos del estándar del Frisé Holandés; confirmada por carta personal de M. Le Roy a Marcel Legendre.

 (11)…si examinamos detalladamente la medida (talla) que los autores citados dan de los canarios rizados; se pone de manifiesto, lo extraño que resulta pensar que a finales del s. XIX principios del XX, existieran canarios de talla media (20cm.) y mucho menos de talla gigante (22cm.).

Sabemos, que la talla de los padres, es un determinante evidente, pero también es bien conocido, que “el crecimiento y desarrollo de un individuo está determinados por factores genéticos y ambientales, siendo la nutrición un componente fundamental entre estos últimos” (Dra. Hodgson).

Por ello, es innegable, que los parisinos crecieron con relación a los canarios comunes, al frise holandés y a sus afines, que se criaban en Europa.  Pero, resulta difícil aceptar que llegaran a medir entre 19 y 21cm., aunque recibieran una adecuada alimentación a base de pamplina y alguna pasta rica en nutrientes de la época.

Si reflexionamos sobre el nivel de vida actual que nada tiene en común con la última década del s. XIX y primer cuarto del s. XX; con una alimentación rica en nutrientes de la época, carente de vitaminas y minerales y con un bajo control de las enfermedades, al carecer de los antibióticos; ¿nos preguntamos?, que fenómeno inexplicable se produjo en el parisino para que su talla rebasara el limite de los 20cm.

Ocurre con frecuencia, que cuando miramos un parisino con un volumen armonioso y un porte elegante; resulta que, aparenta ser más grande de lo que es en realidad. Por ello, imaginamos, que en la medida de su talla influyó más la percepción del parisino que la propia realidad; sensación que lleva a los criadores a realizar medidas más visuales que reales. No obstante, podemos pensar, que hayan existido algunos canarios que sobrepasaban los 20cm., pero serían las excepciones que confirman la regla.

(12)…. aspecto que DE BASEGGIO y LOMBARDINI (1974, pág 29) lo consideran un error infantil ya que sumados da 96 y no 100; pero, si superponemos las dos escalas, observamos que son iguales, con la única excepción que la de PINAU (1957) tiene un apartado más la “Condición General”, en tanto la escala de DELPRAT (1922) coloca los 8 puntos de la condición general a la cola  y los 4 de la cola quedan en el aire.

Pensamos, que quizás, se pudo haber debió a un error tipográfico en el momento de transcribir la escala de condiciones y puntos al libro de AUBAC (1959); como creemos que ocurrió con la fecha de entrada del holandés en Francia en la obra del mismo autor.

(13) M. PINAU, excelente criador y experto juez de canarios parisinos y exóticos. Todos los años, entre las dos guerras, actuaba como juez en la Exposición Internacional de la Sociedad de Avicultura de Francia.

(14)...tras revisardistintas publicaciones, sólo encontramos esta puntualización en la obra de GICQUELAIS (1975, pág. 50-51) y DE BASEGGIO (1996, pág. 44); entendemos que el Prof. G. De BASEGGIO se apoya en L. GICQUELAIES para reafirmar que los parisinos actuales son reconstituidos a partir del AGI y no el AGI de los parisinos.

Fig. 13 Rizado de París 2010

 Si consideramos que esto, como tantas cosas en la vida, son cosas u opiniones cuya naturaleza no se puede deslindar con suficiente claridad; su debate, sólo nos conduce a una perdida de tiempo.

Lo descrito por (GICQUELAIS 1975) son juicios altamente opinables, ya que no expone ni fechas ni datos, que contrasten su tesis; aparenta ser una opinión personal que puede ser verdadera;  la cual generalizada, en un país como muchos aficionados a la cría del parisino y difíciles de censar, debería haberse presentado con más evidencia, para que los criadores tengamos datos con cierto rigor.

 

(15) Giorgio de Baseggio, naturalista y ornitólogo de fama mundial. Experto conocedor de los canarios de raza; profesor de Genética, de Anatomía y Fisiología de los Animales Domésticos, de Zootecnia, de Zoognóstica; especializado en avicultura; publicista y director de periódicos. Autor junto con el Prof. F. Lombardine del libro “Canarini Arriciatti” (año 1974). Asimismo podemos encontrar otras publicaciones como: “Campioni e Razzatori”, “Parigino-Padovano-Gigante Italiano”, “Canarios de Raza Inglesa” y otros.

Sus libros aportan una detallada descripción de los canarios de postura lisa y rizada; proporcionando un alto grado   de

Fig. 14. Rizado de parís año 2006

especialización en lo morfológico y en los fundamentos de la genética,  para obtener líneas de pájaros de gran nivel. Constituyen por su alto valor formativo e informativo, un instrumento útil para criadores de las razas: Rizado de París, Gigantes Italianos y Padovanos.

(16) AUBAC P.: Le Serin Frisé Parisien: Elevage, Reproduction et Standar de la Race. Ed. S. Bornemann, París 1959.  Versión que vamos a utilizar para nuestro trabajo. Sin embargo, según algunas informaciones en nuestro poder; parece, que su primera edición corresponde al año 1952, dato que no hemos contrastado.

 

 

 

 BIBLIOGRFÍA

AUBAC P.: Le Serin Frisé Parisien: Elevage, Reproduction et Standar de la Race Ed. S. Bornemann, París 1959

BUDAN E.: Il Canarino e le sue razze. Ed. F. Battiato. Catania 1911.

DE BASEGGIO G. Y LOMBARDINI F.: Canarini Arriciati,  Ed. Agricole. 1974

DE BASEGGIO G.: Canarini Arricciati Pesanti: Parigino, Padovano, Gigante Italiano.

Mondo degli Uccelli, 1996

GICQUELAIS L.: Les Canaris Frisé, Les Canaris de Posture. Ed. Bornemann, París 1975. Impreso feb. 1982

HERVIEUX  DE CHANTELOU  J.C. A New Treatise of Canary-Bird. Versión en inglés de Bernardo Lintot de 1718, impresa por ECCO 2010.

JANNIN J.: L’art  d’élever et de multiplier les Seins Canaris et Hollandai. Edt. Bornemann, París 1954. (Primera edición 1852)

LEGENDRE M.  Les Serin des Canaries – Ed. N. Boubée & Cia.  París 1955.

PROCTOR N. S. & LYNCH P.J.: Manual of Ornithology.YaleUniversityPress. New HavenandLondon, 1993.

ROBERTI, M.; Cría Moderna de los Canarios. Ed. De Vecchi.. S.A. Barcelona. 1971

ROBERTS S. Bird-Keeping and Bircages – A Histoty David & Charles: Newton Abbot,London1972.

WALLACE R.L.: The Canary Book:SectionI.General Management of Canaries. Ed. L. Upcott Gill, 1872

ZINGONI U.: Canaricoltura: Biología e allevamento del Canarino domestico. FOI. 1997, 2 edizione.

 

Revista Pájaros (FOCDE): N. 86 – Primer trimestre 2011

De los SERINES HOLANDESES al AGI (I)

6 enero, 2012 Posted by hnosgarciaramos

PARISINOS

(El Rizado de París)

 

Del PARISINO 

al AGI

Apuntes sobre el Parisino: estándar, cuido y selección

 

Posiblemente, una de las dificultades, que los criadores de parisinos encontramos, procede, sin lugar a dudas, a la falta de información que existe sobre su anatomía, su fisiología (1) y su cuido en español.

Como consecuencia de las carencias de investigaciones reales y publicaciones encontradas en nuestro país sobre esta RAZA, es nuestra intención dar a conocer algunos trabajos y estudios realizados por criadores y publicistas de ámbito europeo e intentar, en la medida de lo posible, dar respuesta a las distintas cuestiones que puedan plantearse para tomar decisiones razonadas.
 
Por eso, nuestra atención se ha dirigido, pues, a rastrear y seleccionar, entre los distintos documentos utilizados para este trabajo, aquellos conocimientos que puedan contribuir de manera más decidida a enfrentarnos a las peculariedades de esta raza;  al tiempo que hacemos un análisis, procuraremos ofrecer nuestra aportación como criadores.

Abordaremos este tema con una sucesión encadenada de artículos. Comenzando con el origen del parisino, para continuar con una descripción análitica de los elementos que conforman el estandar y terminar con las técnicas que más se adecúen a su cría y selección.

Al describir los orígenes del parisino y utilizar citas extensas de textos de los autores consultados, vamos a usar la “cita ideográfica” (2); porque, en la mayoría de las veces, el texto seleccionado será transcrito de forma integra o resumida; del mismo modo, refundiremos las informaciones de varios autores.

El contenido, de las citas ideográficas, aparecera representado, con el número de la página o páginas, en cada uno de los libros de la bibliografía, los cuales se han consultados para extraer – con traducción propia- la información que hemos transcrito. Con ello, pretendemos facilitar al lector las fuentes originales.

Los comentarios, los aportes y las reflexiones personales de este apartado se harán en las notas al final del texto con el fin de evitar interrupciones en la lectura.

 

—————————–

 (1)…para profundizar en el conocimiento de la fisiología y anatomía de nuestros parisinos, nada mejor que la lectura del libro-guía del profesor de biología y conocido ornitólogo Noble S. Proctor de la Southern Connecticut State University y de Patrick J. Lynch gran dibujante y profesor de Escuela de Medicina “Yale University”. Esta obra, escrita en inglés, constituye un instrumento útil para los aficionados, porque es una guía visual de la estructura y anatomía de las aves (ornitología). Referente de gran valor por su contenido y por los más de 200  dibujos perfectamente detallados, claros y concisos. Poseen tal grado de perfección que con solos percibirlos, recibimos la mayor y mejor lección de anatomía y fisiología.

(2) Citas ideográficas: Cuando debemos hacer mención a que estamos tomando ideas de otra persona y que tal uso se extiende a las páginas en que ello ocurra; puede ser media página o todo un capítulo (Universidad Católica del Perú).

 

 

 
 

 

BIENVENIDOS

6 enero, 2012 Posted by hnosgarciaramos

Motivados por algunos aficionados a la cría del Rizado de París y AGI; hemos logrado, que nuestras  inquietudes algo debilitadas hayan vuelto a aparecer para comenzar a revisar y modificar nuestra página Web;  tanto a nivel informático como de contenidos.

Sin embargo, mantendremos los principios básicos  que fundamentan las bases de nuestro aviario;  variando sólo, aquellos aspectos que la experiencia, como generadora de conocimientos, nos ha enseñado.

Conocimientos que han logrado, a través del tiempo,  la adquisición de las competencias necesarias para cumplir de la manera más adecuada posible con la cría de nuestros pájaros Rizados,  y , mantener nuestro aviario en óptimo nivel  de  selección  y  concurso.

Entre las novedades,  encontramos algunas categorías modificadas; pero, de manera más singular, destacar y  compartir el desarrollo de unos artículos que estamos publicando en la revista Pájaros: de los Serines Holandeses al AGI: el Rizado de París.

Estos artículos, cuya finalidad es divulgativa,  pretenden que los aficionados a estas razas conozcan y profundicen en sus orígenes, su estándar analítico y su  cuido.

Un saludo

¿Por qué se modofican los estándares en las razas?

8 enero, 2011 Posted by hnosgarciaramos

Por definición, las razas son grupos de animales relacionados, suficientemente similares en su bagaje genético y aspecto físico, como para producir descendientes físicamente similares cuando se cruzan entre ellos (Blood y Studdert, 1999).

Si realizamos un estudio detenido sobre los cambios que ha experimentado el canario ancestral (serinus) a lo largo del tiempo, observamos como estas modificaciones son consecuencias de la intensa actuación del hombre sobre el canario, mediante los cruces y la selección, considerándose esta evolución más como un artificio humano que como una realidad biológica. Es evidente que estas transformaciones han sido las causantes de las distintas razas de canarios.

Las razas en el canario se distinguen por un conjunto de caracteres visibles exteriormente (fenotipo), que están entre ellos determinados genéticamente y que se han diferenciado de otras de la misma especie a lo largo de mucho tiempo. Este conjunto de características similares, bajo el acuerdo de un grupo de aficionados normalmente gestores de esta actividad, es lo que se conoce, o por lo menos así lo entendemos, como el estándar.

Asimismo, la intervención constante del hombre sobre una población determinada basándose en los mecanismos que inciden en la formación de las distintas razas como son:  

  • el aumento de velocidad e intensidad de diferentes factores genéticos;
  •  la limitación del número de machos; y
  •  la consanguinidad. 

Con el fin de mantener o mejorar los caracteres que le sean útiles y beneficiosos ha producido un efecto de deriva genética en las razas. 

Esta deriva genética en la canaricultura se ha traducido en la puerta abierta para que los gestores y ciertos grupos de criadores de elite estén en constante movimiento, y como pasatiempo se dediquen a modificar el estándar de las diferentes razas de canarios de postura.  

 

 El Estándar 

El estándar o arquetipo para el enjuiciamiento de los canarios de raza, es el método de selección que se basa en el estudio detenido de una serie de características que vienen prefijadas; son el ser de la raza en cuestión.  

 Generalmente, desempeña dos funciones importantes:  

  1.  la búsqueda de animales que por sus perfectas cualidades merecen ser destinados a los concursos y exposiciones de belleza; y
  2. su posterior destino a la reproducción.  

Siempre con el fin de conservar en nuestros aviarios el material genético que nos hace conseguir y mantener cada año ejemplares de alto nivel.  

Del mismo modo, podemos entender el estándar, “como un documento donde se recoge el patrón o modelo, que sirve de muestra, con las características (óptimas y penalizables) que debe presentar las diferentes gamas enjuiciables de canarios de color”. (Cuevas Martínez, 2007) y debe estar  en permanente  revisión y actualización conforme va evolucionando el fenotipo de los ejemplares de color, es decir, se trata de un documento “vivo” (Cuevas Martínez  2007). 

Dos conceptos bien distintos se desprenden de la lectura de las definiciones anteriores de estándar; uno fijo e invariable, y otro proclive al continuo cambio. Si consideramos al estándar “el ser de la raza en cuestión”  supone un cambio drástico en la forma de cómo hemos percibido el estándar de postura hasta ahora. Creemos y así lo manifestamos que va llegando el momento de poner coto a tanto cambio.  

Pero si lo tomamos como “en permanente  revisión y actualización conforme va evolucionando el fenotipo”, que es como lo entienden bastantes criadores y todas las comisiones técnicas de los distintos países que conforman COM, resulta evidente que los estándares estarán continuamente cambiando dependiendo, en mayor o menor medida, de las personas que gestionan dicha actividad. Esto nos hace suponer, el porqué de los desacuerdos permanentes que existe entre criadores, jueces y comisiones técnicas de las distintas razas de canarios. 

Generalmente se denomina evolución cualquier proceso de cambio en el tiempo. Si entendemos como evolución al mecanismo interno de cambio que se produce en el fenotipo y genotipo, y que se transmiten a la descendencia. Las comisiones técnicas de las federaciones, los criadores, etc., debemos ser prudentes y juiciosos cuando enfatizamos conceptos como mejora y evolución, ya que debemos tener presente que el proceso de estandarización supone siempre una restricción de la esfera de la actividad y de la expresión de la individualidad.  

Cuando, como criadores de distintas razas de canarios de postura nos comentan o leemos algunos documentos o artículos como, “La COM elabora un nuevo Estándar de los Canarios de Postura” (Moll, y Díaz, 1991), para cambiar algunos conceptos del estándar, para unificar criterios o conseguir un estándar único con su planilla, una sensación agridulce recorre nuestro cuerpo, aunque los elegidos para tal menester sean “jueces de lo más expertos de O,M,J, C.O.M,.”  (Hidalgo, 2007), porque entendemos que el estándar se define como un patrón único.

Manifestamos y sostenemos como criadores de canarios de postura, que el ESTÁNDAR o ARQUETIPO de cualquier raza de canario debe ser fijo e inmutable, porque las modificaciones que se producen son deriva genética; siendo ésta consecuencia de:  

  1. elección inadecuada de los reproductores;
  2. incompatibilidad entre los miembros de la pareja;
  3. sorpresas de la genética; e
  4. intención en la deriva. 

Por consiguiente, la selección de esta deriva, por parte del criador o criadores, puede modificar una o varias características del estándar. Si en los concursos se maximiza esta deriva con una valoración positiva por parte del juez calificador -pero del todo incorrecta porque no se ajusta a la norma del estándar- se puede llegar a crear y crea cierta perversidad sobre la raza y sus orígenes.

Todo lo expuesto anteriormente nos lleva a realizar algunas consideraciones sobre este controvertido tema. Porque tenemos la impresión y ocurre, que en un momento determinado los gestores o grupos de control, díganse federaciones, jueces y ciertos criadores de elites que revolotean alrededor de las instituciones federativas, bajo el argumento de evolución o mejora, modifican a su antojo el estándar original de la raza.

Obviamente, estas modificaciones crean cierto pesimismo y desilusión a muchos criadores que han dedicado bastantes años al cultivo y selección de su raza o razas predilectas.   

 

 Consideraciones 

Como no podía ser de otra forma; los criadores, que hacen de esta actividad su principal pasatiempo, han influido de manera decisiva en la aparición de clubes y federaciones. Estas instituciones han ido tomado fuerza como respuesta a la necesidad de velar por la pureza de las distintas variaciones o mutaciones que aparecen a lo largo del tiempo y que han dado lugar a las diferentes razas de canarios y a sus estándares.  

Pero, desgraciadamente, en las federaciones con sus gestores; ya sean comisiones técnicas, colegios de jueces, etc., donde intervienen las manías, debilidades y afanes personales han dado lugar, como podemos ver en los informes de las distintas reuniones de jueces expertos y no tan expertos, bajo conceptos como criterios de mejoras, cambios, evolución, estudio minucioso, debate, correcciones, etc., a que se introduzca en la raza la deriva genética que esta va tomando, “giboso español, poner plumaje como concepto aparte, “Rizado del norte, talla de 17 pasa a 18 cm. Fiorino se cambia el concepto de jabot quedando como en forma de concha cerrada. Norwich se presenta nuevo diseño por Inglaterra. Gloster aumentar talla y disminuir condición. Crested-cresbred propuestas 4 modificaciones”. (Hidalgo Sánchez, 2007).

Asimismo, este equipo de gestores junto con un grupo de aficionados que forman el grupo dominante en un momento determinado, que a su vez ejercen y controlan el poder, buscan y nadie sabe que, pero lo presuponemos. “hay que citar esta especie de monopolio que han formado los grandes criadores ingleses de elite, que de hecho son los que apoyándose en una dudosa evolución han fijado sus gustos personales que les producen buenos beneficios económicos” (Moll Camps, 1999),  logran que ciertas razas estén en permanente evolución.

Como ejemplo más típico tenemos la raza Yorkshire “De hecho, desde hace una decenas de años, se ha iniciado un nuevo look, un nuevo aspecto, mas evolucionado, que el criador ingles Robert y después Colin Hoogson describen, acompañándolo de un nuevo diseño”  (Gambarin Guido, 2008), que lleva desde 1860 evolucionando y todavía no ha concluido, o sea, que la evolución continúa. Como para ponerse a pensar y preguntarse: ¿qué oculta tanto cambio?.

Pensamos que si invitáramos al Yorkshire a Tenerife (Islas Canarias) cuna del melado tinerfeño y hermanado con Sevilla (Andalucía) del giboso español. El Yorkshire se nos enamoraría. Con el espléndido clima que tenemos pronto tendríamos unos Yorkshaitos con cuellos largos. Debemos tener en cuenta que en Tenerife gusta mucho el pájaro con cuello grande y no lo decimos en broma. ¿Por qué no?, ¿quién dice que un yorkshire no puede tener el cuello grande?. Esto también entraría en lo que llamamos evolución. Con todo muestro respeto y sin querer ofender a nadie, no lo entendemos.

El yorkshire verdadero es el que figura en la planilla del estándar y no el existente en la nebulosa imaginación de un infinito criador. Debemos interiorizar  en nuestro entendimiento que lo más importante para un criador es tener claro el estándar de la raza que cultiva y no dejarse envilecer por los cantos de sirena. 

Continuamos, cuando una raza se presenta para su reconocimiento la normativa exige que toda nueva raza sea claramente diferente a todas las reconocidas. Su presentación debe ir acompañada de una serie de documentos para su trámite entre los que destaca una planilla que contiene los conceptos del estándar de la raza con sus especificaciones o dicho de otra manera la descripción detallada de los caracteres peculiares externos de la raza. Obviamente, este estándar que sería la patente de la raza, es generalmente elaborado por un aficionado o un grupo aficionados que durante un periodo largo de tiempo se han dedicado de manera paciente a fijar unos caracteres determinados, empleando técnicas adecuadas de apareamiento y selección.

 Este carácter peculiar es el que proporciona a la raza su impronta para su reconocimiento. Generalmente asisten a seis reconocimientos, tres en el país origen, que le da naturaleza nacional (notario) y tres a nivel COM, que le otorga carácter mundial (registrador). Los canarios que participan para dicho reconocimiento normalmente son del grupo que con más perseverancia expande la raza.

Por consiguiente nos preguntamos: ¿qué finalidad tiene el registro de una planilla de estándar (patente) en FOCDE o en COM, cuando a lo largo del tiempo se producen situaciones cómo?, “al objeto de consensuar la puesta al día de un nuevo estándar de los canarios de Postura, la OMJ/COM requirió de los comités COM de los países más significativos en el mundo de la canaricultura” (Moll y Díaz, 1991).

¿Qué sensación percibe el gestor o los gestores de las razas modificadas en COM o en FCDE, “Giboso: Cambia la Impresión General  por Condición General” (Moll y Díaz, 1991), “Giboso: Se admite factor rojo” (Moll y García, 1999). “giboso español, inclusión del concepto plumaje y elevación de la talla a un centímetro: mínimo 18” (García, 2001)

En relación a la Raza Española se dice : “se insiste en penalizar el exceso de talla que está fijada en 11,5 cm”., (Moll y Díaz, 1991), ¿cómo que se insiste?¿es qué los jueces no cumplen con las normas de la planilla para que la raza española no pierda su talla?, Esta forma de actuar y otras similares son precisamente los precedentes que motivan a tantas modificaciones de los estándares.

Urge que las comisiones técnicas velen por la pureza de las razas, tomen las medidas adecuadas con los jueces que no las cumplen y bajen de la nube de la evolución y el cambio. 

Si nos acercamos al estándar de color, tanto de lo mismo, los desacuerdos parecen que existen “yo creo que el tema de la talla es una cuestión de gustos y de modas, y también de variedades” (Costas 2008), “mientras el CJ/FOCDE indica una talla de 14-15 cm., la OMJ/COM la establece en 13-14cm.” (Costas 2008), “¿cuál consideráis vosotros que es el más adecuado de los dos?” A los jueces, ¿qué criterio seguís a la hora de valorar la talla de un pájaro (Costas 2008). Lo que diga el estándar. ¿Es tan impreciso el estándar para que el juez decida lo que es adecuado o no?, si fuera así de impreciso no es un estándar, será otra cosa. “Gracias a Dios los ejemplares que ganan en los concursos normalmente son los más negros, es otra situación en que los  pájaros han evolucionado más rápido que el estándar FOCDE” (García Bañares, 2008), se nos hace pero que muy difícil asimilar y aceptar dicha determinación. Entonces, ¿qué finalidad tiene el estándar?,¿están los jueces aplicando correctamente el estándar?.

Si nos referimos al estándar de los canarios de canto (timbrado español), todavía es más que peliagudo. Después de muchas lecturas sobre el tema del timbrado, creemos y -esperamos equivocarnos- que no se van a poner de acuerdo ni queriendo. Para muestra ponemos una cita del primer criador que hablamos cuando nos acercamos al mundo de la canaricultura de forma oficial. “quiero decirles a los Sres. Colegiados que en la planilla reconocida por C.O.M., figuran todas las notas del Timbrado Español. Para poder enjuiciarlos bien, tanto los timbrados clásicos como los floreados, lo único que tienen que hacer es aplicarla bien” (Cidoncha Palacios, 2004). 

Suponemos que con tantas modificaciones y cambios sólo consiguen crear inquietudes, mucha perdida de tiempo y en muchos casos abandono de esta afición, “llevo muchos años pensando en retirarme, pero mi afición ha podido más este año no he conseguido  superarlo y mi devoción ha decaído a unos niveles tan bajos que no criaré ya el próximo” (Cidoncha Palacios, 2004). Si, abandono; así de claro.

Criadores modestos y no tan modestos que con mucha ilusión, una técnica de cruzamiento y selección más próxima al sentido común que a la genética y un esfuerzo digno de tener en cuenta, han logrado seleccionar y poseer excelentes animales dentro de sus aviarios, siempre ajustados a las normas del estándar establecido. Y que año tras año compiten de igual a igual con esa elite de criadores y jueces que se adormecen en los supuestos brazos de la evolución.  

Creemos que los cambios que se manifiestan en un canario es un nuevo aporte genético. Con el cambio aparecen una o varias características, mejores o peores que las originales,  pero que no figuran en el estándar oficial con el cual enjuiciamos la calidad de un canario. Sin ningún tipo de duda la nueva característica por muy bella que sea debe desaparecer, porque implica que algo nuevo se esta produciendo en la raza. Y generalmente se debe a que los sujetos seleccionados para los cruzamientos no son los adecuados.   

Sin embargo, este cambio de perfil genético, si lo conservamos, nos puede llevar a la aparición de una nueva raza con la intervención del criador. “Qué la Ornitología deportiva es una afición, un arte, en continua evolución, no nos cabe la menor duda. Y buena prueba de ello es el reconocimiento de dos nuevas razas  de postura, de procedencia alemana, en la  67 Edición del Internacional de Regio Emilia” (Mas Miguel, 2007). Pero nunca a la destrucción de la raza origen, ni siquiera a su mejora como suele decirse y menos a su sustitución. “En Inglaterra está en marcha un nuevo diseño proyectado por PHil Carne que presenta la cabeza más alta…….una talla de 16 centimetros. En mi opinoión es el Border del 2000 dada su elegancia” (Moll Camps, J. 1999), alucinante. 

Queremos dejar en el aire algunas preguntas para que ellas mismas encuentren su réplica: ¿es necesario realizar cambios en el estándar?, ¿son los criadores los responsables de estas modificaciones por lo inadecuado de sus cruzamientos?¿son los jueces los que llevan a estos cambios por no aplicar el estándar convenientemente?¿son las comisiones técnicas, llámense FOCDE/CNJ, COM/OMJ, las indicadas para modificar un estándar?. 

 Para terminar queremos afirmar y dejar constancia de que el estándar o arquetipo de cualquier raza de postura es una Patente con su Número de Registro,  dicho de otra manera el ser de la raza en su origen, que no se puede ni se debe alterar como ocurre tan a menudo en este bello arte de la canaricultura.   

 

 Conclusiones 

Queremos agregar a las conclusiones un sutil comentario que nos hizo hace mucho pero que mucho tiempo un viejo maestro escuela muy aficionado a la canaricultura y que nos parece apropiado para entender el término evolución en la canaricultura.

Contaba que la ilusión del pobre de mi pueblo era poder comprarse unos zapatos de charol negro y tirar las lonas oalpargatas. Cuando ocurrió le dijo el rico; pero hombre unos zapatos, ahora se llevan tenis y si son de marca mejor. 

La ilusión del pobre era comprarse un traje con su corbata e ir alegre a la fiesta del pueblo. Esto le costó sudores, y cuando lo consiguió de dijo el rico, pero hombre no hagas el ridículo, ya no se lleva corbata y chaqueta, ahora se usa un jersey, un chándal o una chamarra. 

Después de tantos años comiendo pan negro, una de las grandes ilusiones del pobre era comer pan blanco. Cuando lo consiguió le dijo el rico, pero hombre el pan bueno es el integral el blanco esta pasado de moda y produce colesterol.  

La mayor ilusión del pobre era que su hijo/a estudiara en la universidad, con la esperanza de tener en casa un abogado, un médico o un ingeniero. Cuando lo consiguió después de muchos siglos de lucha, le dijo el rico, pero si los licenciados no encuentran trabajo. Para que tanto interés en ir a la universidad, lo bueno e importante es hacer una profesión, auxiliar administrativo, auxiliar clínico, electricista, etc., esos si que tienen trabajo. 

Podíamos seguir más, pero con esto creemos que cada uno puede sacar sus propias conclusiones sobre las modificaciones del estándar.  

Es importante observar y tener en cuenta que los grupos de presión, formado por uno o varios individuos que controlan los clubes, las federaciones, los colegios de jueces, las comisiones técnicas, etc., los podemos enmarcar en un periodo corto de tiempo con relación a la evolución del canario y a la creación de las distintas razas.  

Pero es tan grande su poder sobre esta actividad que nos pueden llevar a tal desasosiego que si nos preguntáramos, ¿cómo será el Yorhsire en las próximas décadas?¿cambiarán los italianos el AGI?¿los melados tendrán plumas de gallo o un cuello muy fino?, ¿medirán los gibosos lo que mide el Teide o la Giralda?, ¿qué cambios le tienen reservado al llarguet español? ¿reconocido el jaspe conservará su diseño por mucho tiempor? ¿gloster, parisinos, nortes, etc.,? entraríamos seguro en un estado catatónico que nos llevaría a “llevo muchos años pensando en retirarme, pero mi afición ha podido más este año no he conseguido  superarlo y mi devoción ha decaído a unos niveles tan bajos que no criaré ya el próximo” (Cidoncha Palacios, 2004).

Pensamos y creemos que con el paso del tiempo si volviésemos por estos lares no conoceríamos las razas que criamos en la actualidad, esto nos lleva a pensar que el único lugar donde nos encontraríamos felices, sería en la naturaleza canaria observando y oyendo cantar al canario ancestral, como cuando eramos niños. 

 

Bibliografía

Diccionario de Veterinaria, de Blood, D.C. y V.P. Studdert

Revistas  PÁJAROS de F.O.C.D.E.

Revistas  ESPAÑA ORNITOLOGICA.

Revistas  ORNITOLOGÍA PRÁCTICA

1

8 enero, 2011 Posted by hnosgarciaramos