EL PRIMER MONOGRÁFICO: Un Viaje para Recordar

23 noviembre, 2012 Posted by hnosgarciaramos

Con cuatro cajas y una veintena de rizados de postura pesada, como en tiempos ya impensables,  me puse en camino o mejor dicho en vuelo hacia Barcelona; durante el viaje, recordé aquel poema de Antonio Machado  y que más tarde el cantautor catalán Serrat le pone música:  ”caminante no hay camino, …….”

A la llegada a la ciudad Condal me recogió el amigo Pepebac ;  y, entre dimes y diretes  iniciamos, en su coche, el camino que nos llevaría a la ciudad de Mataró, sede de nuestro tan deseado Concurso.

Una vez en el recinto, con la alegría que estos acontecimientos producen en nosotros, el compañero y anfitrión Pepebac. tuvo la atención de presentarme a los allí presentes;  y que eran, nada más y nada menos,  la familia  organizadora de dicho evento, Bartolomé,  Sisi y su hijo, es decir, los que juntos con Pepe han hecho posible que viésemos cumplido nuestro mayor deseo, la celebración de nuestro Primer Monográfico; asimismo, tuve la oportunidad de saludar al compañero Juan Antonio de Madrid; desde estas líneas mi agradecimiento a todos.

En corto espacio de tiempo, los rizados de Tenerife se colocaron en sus respectivas  jaulas para completar el número de participantes y ver algo totalmente distinto a los que mis ojos me tienen acostumbrados, una multitud de canarios de postura rizada pesada; puedo decir, que me llamó la atención el número de gigantes como el de sus criadores, cinco rizados y cuatro criadores; así como, el número de padovanos  y  parisinos; destacando las tres razas en cuanto a su calidad.

Sin ningún tipo de alarde y con mucha cordura, creo que, después de superar muchos obstáculos, hemos excedido en número a muchos mundiales e internacionales; indicativo,  que  nos sugiere, que vamos por el buen camino en la cría de estas razas.

Con la tranquilidad que deja una jornada larga y agitada, el compañero anfitrión y el aquí presente, dejamos las maletas en el hotel y nos fuimos a comer unas butifarras y a beber un vaso de “bon vino” para terminar hablando de todo; pero especialmente de los rizados, que tantas alegrías como quebraderos de cabeza nos producen.

A la mañana siguiente, el entusiasmo aumentó al divisar que en la acera de enfrente del hotel se encontraban nuestro anfitrión, un viejo conocido Bernardo Rossinyol de Mallorca y dos  desconocidos, hasta entonces, para mi persona; resultando ser Cesar (Alexia Méndez) gran campeón de AGIs y un compañero de afición David, ambos de Ibiza

A  Bernardo,  lo conocí en el nacional de Dos Hermanas (Sevilla);  pero fue  en el nacional de Tenerife cuando compartimos juntos a Guillermo Llomberas y Lolo (criador de gibosos de Tenerife) unos días inolvidables. A Cesar, sólo por los comentarios que sobre su persona me había manifestado el compañero Pepe, así como,  los títulos conseguidos con sus gigantes y la reputación de persona altruista que mantiene entre los aficionados.

Como nota, manifestar que, mi primera pareja de parisinos de calidad, que eran verdes,  la adquirí en Alicante y procedían de su aviario (Bernardo); aunque, debo decir que solo llegó uno, el otro pasó a mejor vida por el camino acompañado de  un número elevado de gibosos y melados. No obstante, nunca di por perdida su sangre y en años posteriores conseguí  algunos ejemplares en los nacionales de Tenerife y Murcia. Puedo decir, sin error a equivocarme, que la sangre de su aviario recorre el mío; la proporción imposible de detectar, mis conocimientos no llegan a tanto.

Una vez presentados, subimos al coche de Pepebac. y como un cohete (respetando los límites de velocidad) salimos para Mataró; tuve la impresión de encontrarme  en un viaje de la inolvidable época de estudiante, es decir, no parábamos de hablar y reírnos.

Llegados al concurso, el enjuiciamiento había comenzado;  y, cual no fue mi sorpresa al ver que habían dos jueces OMJ y un aspirante de juez. Los jueces OMJ  Joao Galego Murcela y José M. Roig Ferre y el aspirante Enrique Serret.  Resultando obvio, que el nivel del concurso se igualaba a cualquier mundial e internacional.

Debido a la eficiencia emanada de los compañeros Bartolomé y Sisi, que ejercían de porteadores de pájaros a los jueces;  nos limitamos a saludar, a realizar algunas fotos y a mirar las bellezas que se encontraban  ante nuestros ojos: los rizados de postura pesada.

En la hora del descanso, más para los jueces que para nosotros,  y guiados  por el compañero Bartolomé, nos tomamos unos bocatas -a lo catalán- acompañados de unas suaves bebidas y algún que otro cortado; para, un vez concluido el desayunos dividirnos; los laboriosos a terminar el enjuiciamiento y nosotros a continuar con nuestra charla que fue intensa, interesante y muy constructiva.

No habíamos puesto los pies en el Centro Comercial de Mataró, cuando una llamada del concurso requirió nuestra presencia; mejor dicho, la de Pepe, tesorero y alma mate del concurso; los jueces estaban acabando. Y, así fue, no había pasado una hora de la presencia de Pepe en la sala de exposición, cuando nos comunicaron que el enjuiciamiento había terminado. Subimos a la exposición, ya que se encontraba en un segundo piso;  los jueces nos saludaron y se despidieron;  y,  caminando todos en la misma dirección comenzamos a etiquetar las jaulas y reconocer a los premiados.

El Monográfico había culminado, la exposición se había realizado, la evaluación estaba hecha, los rizados estaban en su mejor momento y pronto aparecieron algunos visitantes; qué más puedo decir hasta y sobre este momento, cuando es el que siembra más dudas. Pues, no tengo palabras para expresarlo; las satisfacciones permanecen en mi  intimidad.

Sobre las cuatro de la tarde, el grupo formado por catalanes e isleños,  fuimos a comer;  porque  iba siendo hora y comenzaban a manifestarse  ciertos desmayos, más por la edad que por la necesidad de comer. Un almuerzo muy interesante, hablamos del presente y futuro del CLUB.

El presente y futuro  comentado en la tertulia, seguro,  que no resulta desconocido a los socios,  y que podríamos resumir en el siguiente corolario “debemos arrimar el hombro” para conseguir el reconocimiento del CLUB y alcanzar altas cotas de representatividad en el mundo de la canaricultura.

Regresamos a la exposición y comenzamos a dialogar sobre lo acontecido, la muestra, la calidad y el enjuiciamiento. La muestra extraordinaria, la presentación no dejaba nada  al azar, la colocación de las jaulas respetaba el marco del salón, estableciéndose una  sensación de  armonía y una perfecta simetría en su conjunto.

La calidad de los rizados no tenía nada que envidiar a los expuestos en otros concursos ; los había de todos los modelos, muy buenos, buenos, regulares y malos; quizás, muchos piensen que como era el primer monográfico, la calidad expuesta era mediocre o mala, pero no es cierto. En las tres razas de rizados habían canarios de excelente calidad y nada envidiables  a los expuestos en los regionales , internacionales y nacionales, y me atrevo a decir qué hasta en los mundiales.

El enjuiciamiento fue muy comedido por parte de los presentes, tanto la parte evaluadora como la colaboradora. El comportamiento de los jueces fue del todo correcto. Las puntuaciones fueron bastantes aceptables y bien adaptadas al tipo de concurso, donde había cantidad y calidad; sus objetivos no estaban, como se muestra en las puntuaciones, en machar y desacreditar a los rizados como tampoco en sobrevalorarlos. Podemos manifestar, con cierto regocijo, que todos los objetivos marcados se habían cumplido con creces.

A última hora de la tarde, los isleños más el catalán, regresamos a L’Hospitalet. El amigo Cesar y David marcharon para su tierra antes que Bernardo, el cual, permaneció un rato más con nosotros. Cerramos el día paseando Pepebac y mi persona por la Rambla de L’Hospitalet para  bajar lo comido y bebido después de una copiosa cena.

A la mañana siguiente, es decir el domingo, partimos para Mataró con cierto abatimiento como consecuencia de la ausencia de los amigos isleños. Pero, una vez en el concurso nuestro ánimo subió. Los compañeros de Mataró estaban, como se diría en el argot popular, al pie del cañón.

El amigo Bartolomé y Sisi con su caja y cámara fotográfica luchaban con los rizados para lograr conseguir una fotos de calidad, y creo que lo consiguieron. Asimismo, el compañero Juan Antonio y su esposa que también se encontraba en el recinto de la exposición recogieron sus pájaros y los de Alenka ; después de un rato de charla con aficionados catalanes se encaminaron hacia Madrid.

Coronamos el almuerzo del domingo con  un espléndido postre recomendado por el compañero Bartolomé. Volvimos a la exposición y comenzó el intercambio de pájaros, la cesión y los regalos; para, continuar con la colocación de los héroes de evento en sus trasportines con destino a los diferentes puntos. Ejercicio que nos llevó algo de tiempo por la seguridad de nuestros rizados.

Regresé a Tenerife el lunes por la tarde; volví a recordar el poema de Antonio Machado y cuyo segundo verso dice ” …..se hace camino al andar”.

Qué verdad la de Machado cuando dice:

caminante no hay camino,

se hace camino al andar.

No hay camino; no existía el CLUB, estábamos perdidos por toda la geografía española. Caminando, hemos construido algo maravilloso que se aleja de lo cotidiano y supera las fronteras  de lo impensable, el camino, el CLUB. Sin lugar a dudas, con la celebración del Monográfico, hemos hecho realidad un sueño.

El destino del CLUB está en nuestras manos;  para,  con el correr del tiempo,  cuando volvamos la vista atrás,  nos sintamos orgullosos de la labor realizada en la dura lucha por mantener la postura rizada pesada española con altas cotas de representatividad en el mundo de la canaricultura.

 

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